BIEN ESTA LO QUE BIEN ACABA (2-1 en Son Moix)

De haber transformado sus claras ocasiones el Mallorca pudo haber sentenciado el partido en la primera parte, en cambió le tocó sufrir para ganar al adelantarse el Cádiz a los 48 minutos en una contra que aprovechó Antoñito para batir a Tenas. Llamaron a galeras y a remar. En el minuto 62 Pablo Torre remató ¡de cabeza! un centro de Luvumbo desde la derecha y en el 88, Adrián Fuentes hizo lo propio en un balón bombeado por Alex Sala cuando los andaluces acariciaban un punto.

ALINEACIONES:

R.C.D. Mallorca.- Tenas (1), A.Sánchez (0), Valjent (1), Raillo (1), A.Moreno (2), Sergi Darder (1), Alex Sala (1), P.Torre (1), Luvumbo (1), Fuentes (1) y Liso (0)

Minuto 76, Lato (1) por A.Moreno, lesionado y Buksa (1) por Luvumbo. Minuto 83, Calatayud (-) por A.Sánchez y Guillermo (-) por Pablo Torre. Minuto 89, Cerdá por Liso.

Cádiz C.F. – Ezkieta (1), Castro (1), Kovacecic (1), Nomy (1), Arribas (1), Zárate (1), Damián (1), Ibon (1), Antoñito (2), B.Vázquez (2) y G.Pascual (0).

Minuto 72, Izeta (0) por G.Pascual. Minuto 80, Cristian (-) por Antoñito. Minuto 89, De Jesús (-) por Castro, Mouefefek (-) por Damián y Ontíveros (-) por B.Vázquez.

ARBITRO:

Gonzalo Romero Freixas (0), de Tarragona. Sin influir en el resultado equivocó el signo de muchas de sus decisiones. No interpretó penalti en una obstrucción sobre Luvumbo y anuló un gol al Cádiz a los siete minutos por una falta sobre Raíllo. Castigó al Mallorca con 15 faltas y tarjetas amarillas para A.Sánchez y Sergi Darder, que pudo ser naranja,  mientras que señaló contra el Cádiz 13 faltas con amonestaciones a Antoñito y Kovacevic.

GOLES:

Minuto 48, Zárate recupera en el centro del campo y profundiza sobre Antoñito, descolocado Antonio Sánchez y ausente Sergi Darder, quien marca solo ante Tenas. 0-1

Minuto 62,  centro de Luvumbo a la espalda de la zaga visitante a la que se adelanta Pablo Torre para cabecear cerca de Ezkieta. 1-1

Minuto 88, Alex Sala mete un balón en el área donde Fuentes se anticipa a Kovacevic y, también de cabeza, cierra el marcador. 2-1

10 saques de esquina sobre la meta de Ezkieta y 2 en la de enfrente.

12.177 espectadores

MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES

En cierta ocasión el técnico argentino Carlos Bilardo afirmó que «jugar bien es ganar». Habrá que contradecirle porque el Mallorca se hizo con la victoria sobre un Cádiz inferior y sufrió indebidamente pese a su teórica y a la vez evidente superioridad.

Pudimos contar hasta cinco oportunidades claras, alguna de ellas a portal vacío, en el área gaditana, pero nos equivocaríamos si imputáramos a la mala haberlas desperdiciado. Algunas no se materializaron por egoismo, otras por una alarmate falta de técnica o, finalmente, por precipitación. Por suerte el cuento del cántaro y la fuente acabó por aplicar su regla inapelable y el triunfo sonrió al mejor sin poder presumir de nada.

Una acción de contraataque en el transcurso del primer tiempo en el que los propios jugadores locales se iban estorbando unos a otros fue la prueba más evidente del caos en que se encuentra sumido este equipo. Un sin sentido que devolvía a Sergi Darder para dirigir la orquesta desde el gallinero con el enorme riesgo que supone ceder al enemigo el primer cuarto de terreno por delante de la defensa, handicapada por la posición antinatura de Antonio Sánchez en calidad de lateral derecho.

El de Artá comparte ambición ofensiva que comparte con la misma manera de entender el juego que tienen Pablo Torre y Alex Sala, individualista el primero y muy lento el segundo. Adrián Liso amaga, pero no da, perdiendo en su sorda pelea demasiados balones. Luvumbo en el otro lado, pone toda su carne en el asador pese a sus claras limitaciones técnicas. No hay rey en medio de este desorden y aunque el enemigo cuenta con muy pocos recursos, la batalla se enreda en medio de vicegoles que no suben al marcador a costa de algún susto al alcance de cualquier visitante mejor dotado que el de la Tacita de Plata.

La categoría es difícil, como no se cansa de recordar Luis García, el entrenador local, pero no tanto como para no ganar con claridad, ya no se reclaman goleadas, a la mitad de los equipos que en ella militan y su Mallorca tendrá que mejorar mucho más de lo que se imagina para superar la mediocridad que le caracteriza.