El oportuno regreso del fútbol

Por si alguien no lo recuerda, el pasado día 1 de mayo inicié mi blog del día titulado «El opio del pueblo» con este postulado: «En tiempos dijeron que el fútbol era el opio del pueblo. Se ve que en los que corren el alucinógeno no solo sigue vigente, sino que hay quien pretende seguir regando los cultivos de amapola.»

Hoy, tres semanas después, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado el regreso de las competiciones el próximo 8 de junio, dentro de quince días y lo ha hecho coincidiendo con la considerable tormenta polìtica desatada por su innecesario pacto con Bildu para anular le ley laboral en vigor desde el año 2012. ¿Casualidad?. Puede que sí, aunque nunca he creído en tan puntuales coincidencias o eventualidades. Un recurso fijo en el manual de Florentino Pérez, acostumbrado a filtrar algún fichaje de renombre después de que el Real Madrid haya sufrido una derrota dolorosa. Una cortina de humo en toda regla, aunque no sé si lo suficientemente espesa. El tiempo lo dirá y los estadios vacíos también. No ha dejado que fuera ni el ministro de Sanidad quien diera la noticia según esperaba y había manifestado Javier Tebas.

Otro Javier, Aguirre el del Leganés, apuntó otras fechas antes del estropicio, le dijeron que a partir del 20. Pues no. Un contratiempo para Vicente Moreno que prefería disponer de una semana más para entrenar. En definitiva, un órdago lanzado desde Moncloa que somete a prueba el poder del fútbol entre la población y la opinión mediática. De esa no había en el circo romano.