Flores de primavera

Nada más lejos de mi intención que rebajar la euforia o quitar mérito. Un ascenso siempre lo es independientemente de la categoría que uno abandona, pero tampoco podemos engañarnos. El Mallorca B acaba de ascender a tercera división, si la antigua que ahora se llama Segunda RFEF, la misma en la que militan la Penya de Santa Eularia, el Andratx o el CD.Ibiza, sin ir más lejos. Una buena noticia, aunque el objetivo para la próxima temporada debería centrarse en repetir y alcanzar la Primera RFEF, antes Segunda B.

En el presente capítulo de felicitaciones es preciso meter a la S.D. Ibiza, aunque matemáticamente no ha confirmado la permanencia, pero restan 21 puntos en disputa y tras obtener un muy meritorio triunfo sobre el Eibar, claro candidato a regresar a primera división, deja la décimo novena posición a 16 puntos. Tendría que pasar algo muy gordo. Sin duda el fichaje de Paco Jémez resultó fundamental y ahora, desado su director deportivo, Fernando Soriano, se abre un período en el que trabajar para aspirar a cotas más elevadas. ¿Por qué no?.

Al pastel de la temporada le quedan dos guindas: la continuidad del Mallorca y la meta del Atlético Baleares. La igualdad en la categoría de los blanquiazules es terrible. Solamente tres puntos separan al cuarto clasificado del duodécimo. Nueve equipos metidos en un pañuelo. Eso para meterse en el play off porque lamentablemente la primera posición resulta inalcanzable y la segunda y la tercera, casi.

Doy por sentado y ya lo escribí antes de ganarle al Atlético de Madrid, que Son Moix continuará siendo un campo de primera división. Diré más, salvo cataclismo, que nunca se sabe, no creo que haya que esperar a la última jornada para celebrarlo.