Tiempo de reflexión

Miren ustedes, el tiempo que transcurre entre el final de un campeonato y el comienzo del siguiente debería dedicarse a reflexionar porque el trabajo de fondo tiene que haberse llevado a cabo meses antes. Y conviene analizar este final de liga en segunda división, «play off» aparte, porque más allá de anotar que la clasificación económica, el límite salarial, no se corresponde ocasionalmente con la tabla definitiva después de las preceptivas cuarenta y dos jornadas, se dan circunstancias que podrían no ser ocasionales.

No parece casual que los tres primeros puestos hayan sido copados por los tres equipos que bajaron de primera división, un hecho poco habitual. Que den fe de ello el Real Zaragoza o el Deportivo, por citar ejemplos muy evidentes. Tampoco entiendo que de los cuatro ascendidos desde Segunda B, hayan regresado tres: Sabadell, Logroñés y Castellón. Solamente se ha salvado el Cartagena y con muchos apuros. El salto de una categoría a la otra no es pequeño, aunque más arriba y excepcionalmente solamente el Huesca haya recaído como contraste a la permanencia del Cádiz y el Elche.

Si trascendemos la esfera puramente deportiva o llámenla resultadista, dispararíamos salvas de honor para el Málaga y el Girona, los dos presupuestos más bajos, ridículo el de los andaluces. Porque finalmente no importa el dinero que te puedas gastar, sino el que estás dispuesto a gastarte.