Aprobado holgado, pero sin llegar al notable

Ocho puntos sobre el descenso a falta de dos jornadas para alcanzar el final de la primera vuelta y a la espera hasta el lunes del resultado que se dé en el Cádiz-Granada, es una buena clasificación. Una situación edificada sobre el magnífico arranque de la competición si bien el equipo ha bajado sus prestaciones y atraviesa una etapa de irregularidad.

Luis García Plaza alberga dudas, desde fuera difíciles de entender, en determinadas posiciones, especialmente la del delantero centro, demasiado cambiante dentro de lo que sería una línea de continuidad. En solo diecisiete partidos ya ha apostado por Fer Niño, Angel y, últimamente, Abdón, lo que hace que al equipo le cueste encontrar un hombre de referencia en una demarcación tan importante como la del portero, donde sí deposita su confianza en Manolo Reina.

Más allá de las lesiones que han aquejado a unos u otros, sorprende la utilización de Kubo como objeto de recambio. El japonés tiende a los movimientos individuales y el cambio de banda entre Kang-in Lee y Antonio Sánchez en las últimas jornadas apunta a una mayor preocupación por taponar a los laterales enemigos o apoyar a los propios, una función en la que coreano no se siente excesivamente cómodo y en la que el mallorquín no suma aunque tampoco reste.

El sábado, con el viento a favor, el Mallorca no creó una sola ocasión de apuro en la portería del Celta, ni siquiera algún ensayo lejano. Ya con el vendaval en contra, organizó al grupo en defensa, entonces si metió a Take por si surgía un contraataque y fue claramente a conservar el puntito que a estas alturas no viene mal, pero huele a conformismo.