Difícil, pero para nada imposible

No me atrevo a decir que el Espanyol haya sumado menos puntos de los que podría, pero si afirmo rotundamente que camina por debajo de sus expectativas. Otra cosa sería averiguar si las depositadas por los dirigentes y aficionados blanquiazules responden al verdadero potencial de su plantilla y cuerpo técnico o sobrevaloraron sus opciones. El hecho es que se mece entre las olas de la mediocridad, con unos números espantosos como visitante y menos buenos de lo que parecen como local.

Ocho equipos han marcado más goles ante sus parroquianos y la mitad de los que integran la categoría han encajado cifras que revelan un mejor rendimiento defensivo. De los 42 puntos disputados en Cornellá solo ha conservado 25, poco más del 50 por ciento, guarismos que lo descabalgan claramente del pódium de anfitriones temibles.

Recuperado Diego López de su lesión en Valencia, será el guardián de su portería. Cabrera es su mejor central, no secundado al mismo nivel por Calero o Gómez. La baja de Miguelón ha provocado la pugna entre Oscar Gil y Aleix Vidal como latereles diestros, con Pedrosa en el otro lado más incisivo en ataque que seguro en retaguardia. Su creatividad depende exclusivamente del mallorquín Sergi Darder. El de Artá no tiene recambio y, ya se sabe, muerto el perro, muerta la rabia. No estará Puado, suspendido, lo cual limita el máximo peligro a Raul De Tomás. Y no lo olviden, en El Prat ya han empatado 4 equipos y han ganado 3.

Me dijeron el pasado jueves que Luis García Plaza «se distrae». Efectivamente no sé a qué venía dedicar media rueda de prensa a hablar de los jugadores del Madrid. Parece que no solo son sus pupilos quienes pasan demasiadas horas «tuiteando». Será que de este rival ha hablado muchas veces y, además, le ha ganado ya en sus dos enfrentamientos previos, Liga y Copa. Viaja con 25 y no más porque no quedan. Maffeo y Reina, sancionados, y Galarreta, por supuesto, sin billete. Jugará Gio González como «2» y posiblemente Jaume Costa en la izquierda. Luego ya más o menos con lo de siempre y la duda de si Muriqi saldrá solo o acompañado.

Cuarta designación del gallego Muñiz Ruiz, siempre con los de abajo: Alavés-Mallorca (0-1), Mallorca-Levante (1-0) y Granada-Mallorca (4-1). Arbitro con calma, tranquilidad y pausa, pero verde para la actual era de permisividad.