El último asalto

Honor y gloria es lo que deseaba a sus soldados  el general  de las Legiones Felix a las órdenes del emperador Marco Aurelio, Máximo Décimo Meridio (Gladiator), en sus arengas previas a la batalla. El Espanyol y el Mallorca ya han alcanzado la gloria esta temporada, hoy luchan por el honor de ganar el título, de ser campeones investidos con la corona de laurel. El empate o la derrota de los blanquiazules y la victoria balear proclamaría a los de Luis García Plaza; o sea que ambos han de salir a ganar, así de claro.

En pura teoría, el Alcorcón, que recibe al actual líder en Santo Domingo, es peor enemigo porque se juega nada menos que el descenso si no quiere correr el riesgo, que no querrá,  de evitarlo debido a peores resultados que sus rivales en similar posición. Por el contrario la SD Ponferradina, el decano de los clubs de la comunidad de Castilla y León, saltará a El Toralín con los deberes de la permanencia hechos después de haber enviado a la antigua Segunda B al Castellón, aún habiendo perdido los cuatro partidos anteriores. Las motivaciones de algunos jugadores son tan inescrutables como los caminos del Señor.

Seguramente será la despedida de Yuri, el delantero brasileño de ida y vuelta que ha batido récord de goles entre sus paisanos en las competiciones españolas. Un argumento insuficiente para mejorar la tarjeta goleadora de los suyos cuya defensa, por otra parte, ha sido una de las más frágiles de la categoría. Como conjunto rozó clasificación de «play off» hasta hace un mes y medio, pero después cayó en picado y se ha tenido que contentar con una más que honesta cabecera al frente del pelotón general. En sus filas un futbolista de la tierra cedido por el Mallorca, Pablo Valcarce. Un buen tirador a larga distancia, Sielva, y un grupo homogéneo conformado a semejanza de Jon Pérez Bolo, su entrenador. Allí rindió con éxito Russo, hoy en el bando visitante.

Si realmente le interesa el liderato, el Mallorca tendrá que afrontar el duelo con máxima seriedad. Tiene mimbres más que contrastados para batir la portería de Caro y para mantener imbatida la defendida por Reina o Parera.

Lo peor, el árbitro, aunque el visitante ha de guardar buen recuerdo del granadino inscrito en el Comité de Madrid, Moreno Aragón: Mallorca-Sabadell (1-0) con expulsión del arlequinado Cornud en el minuto 75, el único gol en el 84. Mallorca-Logroñés (4-0) penalti a favor a los 4 minutos, con amonestación al infractor. Albacete-Mallorca (0-1), expulsado el defensa local Gorosito a los 37 minutos. En cambio en La Maragatería no deben pensar lo mismo: Ponferradina-Logroñés (2-2) y Ponferradina-Cartagena (0-2). Para mi es, sencillamente, un mal árbitro incluso para Segunda.