En busca de sensaciones o milagro

Satur Grech les había dicho «ustedes no se preocupen del Bilbao, son ellos quienes deben preocuparse de nosotros». Iban de camino a San Mamés para enfrentarse al Athletic, Martín Mora, que había preguntado, recibió la respuesta en el marcador: 3-0. Han pasado 65 años. Me lo contaron.

Estoy seguro de que ni hoy ni mañana Arrasate no les dirá nada parecido a los suyos. Visitar el Nou Camp no es motivo de preocupación más allá de lo evidente, más bien de no entrar en pánico. Es de esos partidos cos los que Héctor Cúper sí contaba, pero que, sin darlos por perdidos, nadie confía de verdad en ganarlos.

No tiene nada que ver con que el Barça no pueda contar con Pedri, ni Raphinha, sus dos estrellas, tampoco con Christensen y Gavi, que no pesan igual. Tiene sobrados recursos para mantener su tarjeta de local: 10 partidos, 10 victorias, el más goleador y el menos goleado. Inmejorable. Sería una perogrullada añadir algo, hasta los niños nos cantaría ipso facto y de memoria una posible alineación sin estos cuatro.

Viaja Raillo, pero básicamente para ejercer de capitán sin salir del banquillo. Seguramente igual que Kambula para soñar con su futuro. Zito, el último fichaje, se queda en Palma. Kumbulla sí, Asano no, ni Abdón debido al óbito de su tío y padrino. Ya veremos si defensa de cinco, que a Jagoba no le gusta nada, o de cuatro. Tampoco hay fondo de armario para esperar milagros aunque haberlos, como las meigas, haylos. Partido especial para Pablo Torre, reanimado, y Jan Virgili, la juventud puede con todo.

Sentimientos a un lado, no es el mejor escenario para tomar la temperatura al equipo y observar si mantiene la alcanzada el pasado lunes o ha vuelto a a las andadas. En estos casos suelen valer las sensaciones aunque no sirvan para nada.

El onubense Alejandro Quintero González velará por la integridad del reglamento. Es su segunda temporada en Primera con actuaciones irregulares pero valientes, pues expulsó a tres del Real Madrid el pasado 7 de diciembre en el mismísimo Santiago Bernabéu y ante el Celta, 0-2. En su otra decena de actuaciones suma ya otras siete y cincuenta y cinco amarillas. Manías ninguna. Aun no ha pitado al Barça esta temporada, pero dos veces al Mallorca. La primera en la Catedral con un «penaltito» de Valjent y la justa expulsión de Antonio Sánchez al final. Después en Valencia, 1-1, sin apenas nada que objetar. Demasiado joven para saber quién es Enríquez Negreira.