LA LLAMADA DEL ABISMO (2-1 en Mendizorroza)

No puede culpar a terceros, en este caso a la dejadez del Atlético, lo que no haces sin depender de ellos. También el Alavés remontó al Mallorca, igual el Osasuna en Pamplona o el Elche en el Martínez Valero, con una impresión fatalista durante toda la segunda parte en la que, con una actitud muy similar la que le costó el ceso a Jagoba Arrasate desde Londres, Toní Martínez en un saque de esquina y el mismo jugador, tras rebote entre las piernas de David López, superó el golazo inicial de Jan Virgili cuyo autonombrado tutor, Martín Demichelis, prefiere enseñarle a defender antes que sacar provecho de su ataque.

ALINEACIONES:

Deportivo Alavés.- Sivera (1), J.Otto (1), Tenaglia (2), Parada (1), Rebach (2), P.Ibáñez (1), A.Blanco (1), Aleñá (0), A.Pérez (2), Lucas Boye (-) por Toni Martínez (2).

Minuto 4, Diabaté (1) por Lucas Boye lesionado. Minuto 51, Denis Suárez (1) por Aleñá. Minuto 81, Guridi (-) por T.Martínez, Pacheco (-) por Parada y Calebe (1) por A.Pérez.

R.C.D.Mallorca.- Leo Román (1), Maffeo (1), David López (1), Valjent (1), Mojica (1), Samu (1), Mascarell (1), Pablo Torre (1), Sergi Darder (0), Jan Virgili (2) y Muriqi (0).

Minuto 70, Morlanes (0) por Pablo Torre. Minuto 85, Abdón (-) por Sergi Darder, Mateu (-) por Maffeo y Lato (-) por Mojica.

ARBITRO:

Javier Alberola Rojas (2), de Ciudad Real. Su único fallo una corta prolongación del partido, seis minutos, debido a las pérdidas de tiempo de los jugadores locales en el último cuarto de hora. Mostró tarjetas amarillas a Valjent, del Mallorca, así como J.Otto y Parada, del Alavés.

GOLES:

Minuto 18, Pablo Torre y Samu combinan en el centro del campo el portugués lanza a Jan Virgili, quien gana en carrera a su lateral y al entrar en el área, finta a su marcador y curza con el interior de la bota derecha a la escuadra opuesta al portero. 0-1

Minuto 56, saque de esquina desde la izquierda de la ofensiva local, que Toni Martínez cabecea desde muy cerca entre cuatro contrarios (David López, Valjent, Mascarell y Muriqi), con leo Román clavad0 bajo palos. 1-1

Minuto 69, en plena decadencia visitante, cuatro jugadores (Mojica, Mascarell, Darder y Pablo Torre) salen al encuentro de un solo atacante, J.Otto, que filtra sobre el extremo libre, A.Pérez, cuyo centro remata a placel el delantero igualmente, libre, Toni Martínez. 2-1

El Alavés botó 9 córners por 4 el Mallorca, disparó 15 veces por 4 del Mallorca

DE LA ESPERANZA A LA DECEPCION

Cuentan que las personas que se aproximan al borde del abismo corren el peligro de preciptarse en él al percibir el eco del espeluzanante vacío de su silencio. El Mallorca de Kohlberg, Díaz, Ortells, Arrasate y, si, también Demichelis, llevan nueve meses, lo que dura un parto, en la duda de saltar o no arrastrando con ellos al equipo y a la afición.

Ciñámonos al partido, tal vez la única esperanza que queda para revertir un descenso cuya responsabilidad no alcanza ni al Cholo Simeone, al Celta o culquier agente externo por mucho que haya influido en la clasificación. Cuanto un  depende de si mismo, como lo ha hecho el Mallorca, o impones esa ventaja o te atienes a las consecuencias, la principal de ellas la que hemos subrayado incluso durante ciertas tardes de triunfo: la defensa. El técnico argentino no ha logrado taponar las vías de agua de un equipo alérgico al orden y la disciplina táctica. Recordar los goles encajados en Vigo, en la despedida de Jagoba, no fueron peor defendidos que los que un Leo Román, que solo sale de los palos, para despejar balones fuera del área, y sus zagueros, especialmente los laterales, pero incluido el lesionado Raillo penalti a penalti y  el resto del equipo, apartado de los conceptos de solidaridad y sacrificio, han recibido otros estadios. También en Son Moix. El gol de la victoria babazorra está calcado, no en la forma pero si en el fondo, al que le sirvió al Valencia para empatar en Son Moix, resultado que la derrota en Vitoria relega a la nada.

Lo más curioso es que, aupado en el golazo del joven Virgili, pretender que juegue como Luvumbo equivale a convertir a John Wayne en indio en lugar de vaquero, el Mallorca tuv y retuvo el balón en su poder, una suprermacía que empezó a desaparecer ya antes del descanso y que se diluyó lentamente después, volviendo a ese sin fin inútil de fútbol sala en el centro del campo, hasta que el contrario, que por cierto en este caso no vencía ante su público desde el mes de enero, robó más balones e invirtió al control y la posesión con más ansia y velocidad. Nada del otro mundo. Peor aún.

Punto y aparte. Si el revulsivo ante el Valencia debían de ser, David López, Antonio Sánchez y Llabrés. Hoy la solución se buscaba en Mateu Morey, Abdón y Lato. Si Jagoba se hubiera atrevido siquiera en insinuarles le mandad de regreso a Berriatua antes de lo esperado y ejecutado.