De esta Copa no bebo y el Mallorca, tampoco.

Escribí ayer que la Copa no me interesa lo más mínimo. No sabía que al Mallorca, a Luis García Plaza y gran parte de la plantilla, tampoco. Empiezo este blog sin esperar a que termine el partido, ni la prórroga y sin saber qué ha pasado o dejado de pasar. El marcador en el minuto noventa y tantos, empate a cero, me lo dice todo. Y me preocupa, si. Me inquieta pensar en la posibilidad de que al técnico el juguete se le haya ido de las manos porque aunque los suplentes lo son porque se lo ganan a pulso, algunas cosas no se explican.

Que Febas está para volver a segunda división el mes de enero, si quiere, lo sabíamos. Que a Lago Jr. lo quieren vender, también. Este al menos, como Salva Sevilla y Raillo, entre otros, no jugaban. Que Abdón, el héroe de Vallecas por marcar un gol fácil e intrascendente, ya ha dado todo lo que podía y más, es una evidencia para la mayoría. Que Battaglia precisaría gasolina y un motor nuevo, no precisamente diésel, es un secreto a voces. Y así sucesivamente. Mas raro se nos antoja que alguien como Fer Niño, fichado bajo palio y encumbrado por el gol en Vitoria el día de su debut, haya desaparecido del campo y de las alineaciones titulares. Non es el único en declive.

Pero aún así este equipo, por «majorcano» o «ameriquin» que sea, no puede ir a pasear ante un equipito modesto entre los modestos, el diminutivo no alberga intención peyorativa, a sufrir para superar una eliminatoria de un torneo de pega para nosotros, pero no para unos profesionales. Espero que el Mallorca pase de ronda, no porque vaya a aumentar mi nulo interés, sino porque se va a quedar sin excusa que justifique otras tardes como esta. Que las habrá.