La mejoría

Si existiera la perfección nunca habría nada que mejorar. En su anodina rueda de prensa semanal sin preguntas indiscretas y guión editado en fotocopia, Luis García ha insistido en el concepto de la superación por encima de la superficialidad de los resultados, las estratagemas y otras consideraciones. Sin mencionarlo y posiblemente si saberlo siquiera se ha identificado con Leo Messi, recientemente homenajeado y considerado en no pocos foros como el mejor futbolista de la historia.

La lista de candidatos no es tan larga como la de aspirantes al balón de oro, pero leyendas como Pelé, Maradona, Distéfano o Johan Cruyff tendrían algo que decir, sobre todo si comparamos los medios y el propio fútbol que se podía practicar en cada una de sus respectivas etapas de gloria. Sin embargo esta no es la cuestión. El caso es que al astro argentino advirtió en su día a preguntas de un periodista «el día que parezca que no hay mejoras por hacer, será un día muy triste».

Efectivamente el margen de mejoría del Mallorca, infinito en el club, es amplio por lo que respecta al equipo. Los brotes verdes apuntados el pasado domingo con motivo de la visita de Las Palmas con diez bajas y el entrenador amenazado de despido, no permiten aventurar progresos permanentes. Fue el mejor partido de los nueve disputados hasta la fecha, si, pero sin alcanzar sobresalientes ni matrículas de honor muy caras en la mediocre categoría que nos ocupa, lamentablemente, en los actuales momentos. Tampoco cabe exigir más allá de un notable.

El curso avanza lentamente y se hace eterno. Quedan muchos meses y espacio para subir de nivel peldaño a peldaño. Lo más importante es no dar pasos atrás porque, tal como expresaba el técnico asturiano, solo mejorando día a día será posible cumplir el objetivo. Palabra de Messi, te alabamos señor. O dios era Maradona?.