La Selección en el exilio
Pues eso, más que la fuerza ya saben. Usemos como pista los desvelos de Pablo Ortells, director de fútbol del Mallorca, para deshacerse de aquellos jugadores de los que necesita traspasar aunque sea a la baja. De momentos tres bajas, Larin, Muriqi y Maffeo por orden de desaparición y en todos los casos a clubs extranjeros. La razón es muy sencilla, no hay uno solo de, ¿cómo se llama?, EA Motion o algo así, que tenga un euro. Los de la Hypermotion, segunda división, ni les cuento. Lo comprobaremos dentro de poco.
El Real Madrid del reelegido Florentino Pérez se ha endeudado hasta las cejas para construir el estadio del futuro cuyo único concierto lo ha dado el Papa Leon XIV, y por si había dudas le venta del 5 por ciento, por ahora, del club no es ningún capricho, sino pura desesperación aparte de primer paso para el control perpétuo. A su vera, Jan Laporta seguirá un camino paralelo, palanca a palanca, anda a la búsqueda de capital para acabar el Nou Camp Nou, que siempre queda mejor que el trabalenguas Nou Nou Camp. Un tigre, dos tigres, tres tigres y al cuarto, sociedad anónima si no se lo han comido.
De aquí para abajo, todos calvos. Me ahorro el rosario de contarles los avatares de SAD en SAD para que no se abuuran, si es que al llegar a estas líneas todavía no lo han hecho. No obstante si merece la pena advertir que el 30 por cien de la Selección Española, nueve jugadores, militan en equipos extranjeros: David Raya, Cucurella, Grimaldo, Pedro Porro, Fabián Ruiz, Zubimendi, Rodri, Mikel Merino y Yeremi Pino. La razón no es otra que el hecho de que ningún club español puede pagar el precio de sus transferencias, ni siquiera el de sus salarios, de lo cual se deduce que la «fuerza de nuestro fútbol» de la que intenta presumir Javier Tebas , presidente de la Liga de Fútbol Profesional, depende de su exportación vistas las dudas que genera la importación.
Luis de la Fuente ve más partidos de la Premier que domésticos y del Real Madrid, ninguno, salvo para observar alguno de sus contrincantes o informar a otros seleccionadores, de Francia o Brasil preferentemente.

