Lectura positiva
Antes del partido del sábado en Ipurua le dije a un expresidente del Mallorca que, resultado al margen, tendríamos que prestar atención a las sensaciones que dejara el equipo a fin de confirmar que los brotes verdes surgidos en Son Moix con motivo de la visita de Las Palmas se matenían vivos, como así fue.
La mejoría apuntada la semana precedente y reflejada con prudencia en este mismo blog se repitió en el feudo del Eibar, siempre difícil por la intensidad de los armeros y la incomodidad del terreno de juego, dos metros más corto y tres más estrecho que las dimensiones standard. En resumen, el trabajo de Luis García se ha empezado a notar en estos dos últimos encuentros a diferencia de los ocho primeros.
Estamos a tres jornadas de que se cumpla el primer tercio de competición y la cuesta arriba que presentaban los enfrentamientos consecutivos con Almería, Girona y Las Palmas, junto el del sabado pasado y el próximo en Butarque arroja un balance de 5 puntos de 12 que hubieran sido 7 de no mediar el lamentable arbitraje de Galech Apezteguía que nunca debió subir a primera división ni tampoco seguir ejerciendo en ninguna categoría profesional, pero de esto escribiremos mañana.
La entrada de John y Alberto Moreno han reforzado el empaque defensivo, la intrascendencia de Morlanes y la decepción de Sergi Darder han dado paso a la reivindicación de Antonio Sánchez, más adaptado a la categoría a la espera de un mayor rendimiento físico de Alex Sala y Pablo Torre que debe producirse a medida que avance el calendario. Adrián Fuentes, que no es Muriqi pero marcará goles, posee un encomiable espíritu de lucha y capacidad para el contragolpe a poco que le responda su condición técnica y la duplicidad de Liso para atacar sin olvidarse de defender, conforman la serie de detalles positivos a las puertas de encarar el primer exámen parcial de la temporada.
Para qué nos da, lo veremos más adelante al pisar en términos de la F1 la fase de entrenamientos oficiales clasificatorios para la carrera definitiva.

