Magia sin magos
En la última jornada y cuando un equipo se jugaba el descenso y el otro el «play off» resulta que varios jugadores del Fuenlabrada han dado positivo en el COVID 19. Se ha hablado de suspender todos los partidos, pero finalmente solo se ha anulado el del Deportivo con los madrileños lo que deja en el aire la resolución del campeonato de segunda división. Parecía que el control de la LFP había sido perfecto, cuando ha saltado la liebre con consecuencias que ahora mismo se hace difícil valorar. De momento y pese a las alturas en que nos encontramos, en pleno inicio del período canicular de julio, queda en entredicho la disputa de la promoción de ascenso a primera división y una de las cuatro posiciones de descenso a Segunda B, con repercusión por tanto en otros equipos. A ver por dónde salen Rubiales y Tebas,
Al hilo de la noticia, adelantada por el Diario de Cádiz, sorprende que muchos clubs comiencen a hacer planes de contratación y planificación cuando el propio ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha confesado que ve muy complicado que en septiembre pueda volver el público a los estadios. No solamente por la evolución de la pandemia en curso, sino por las condiciones económicas a contemplar y los límites salariales que la LFP tiene que autorizar. No por mucho madrugar, amanece más temprano.
Mientras suponíamos que las redes sociales beberían en las fuentes de los medios de comunicación, cada día observamos todo lo contrario. Los hay que hasta usan comentarios de «Twitter» para ilustrar determinadas noticias o a título de encuesta ajena y gratuita. La vergüenza no tiene límites, pero la desvergüenza no conoce fronteras. Dicen que de los errores se aprende, sin embargo yo no sé de ninguna lección del pasado que la humanidad haya aprendido. Valga el ejemplo para el run-run de políticas, fichajes, altas, bajas, ceses, dimisiones o inservibles discursos que no reparan ningún daño, sino que tampoco lo previenen.
Quede dicho con las reservas propias del caso porque esta gente es capaz de sacar conejos de la chistera sin animal ni sombrero de copa. Y si no que se lo pregunten al Leganés, descendido por decreto arbitral o al Celta, redimido por la misma razón.


