Mirad al equipo

El equipo humano del que un líder se rodea dice mucho, casi todo, de su personalidad y su verdadera valía. El mediocre recurre a  los vulgares y el malo a los peores. Solamente los inteligentes confían en indivíduos de su mismo nivel o superior, mientras el resto sucumbe a sus propias limitaciones creando un entorno de aduladores o colaboradores con conocimientos lo suficientemente escasos para no hacerle sombra. Esta regla infalible sirve tanto para reconocer a políticos, como empresarios, periodistas, productores o cualquier otro sector piramidal.

Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol,  ha tenido un gesto con el Real Madrid, Florentino Pérez, al barrer todo vestigio de la anterior directiva del Comité Nacional de Arbitros, pero no ha solventado el problema pues el recién creado sindicato arbitral ya ha anunciado acciones frente a la caza de la que sus afiliados han sido objeto desde Real Madrid TV y, a su vez, el superior merengue ha contestado que ellos van a seguir igual.

Más que un acto de conciliación, el perfil bajo por el opta Louzán a la hora de elegir a los jefes del colectivo. Un árbitro de Preferente que no pasó de categorías autonómicas, Fran Soto, sea abogado y paisano de quien le ha nombrado o no, al frente de esta organización a cuyos miembros no permiten elegir democráticamente a sus superiores no augura una conexión fluida. Habrá que esperar a conocer la identidad del director deportivo, dicen que el almeriense Fernández Borbalán, aunque el rumor de colocar al navarro Prieto Iglesias, descendido dos veces a segunda división, a cargo del VAR, invita a creer que la sumisión puntúa más que la capacidad.