Navidades con fútbol
Italia ha dado el primer paso o, mejor dicho, ha desandado el andado. Perdón por el juego de palabras, lo que ha hecho el Calcio es recuperar el fútbol por Navidad que, por otra parte, bastante dinero ganan los futbolistas y, salvo los internacionales, gozan de largos períodos vacacionales. Eso, saturación de calendario aparte y menos partidos entre semana.
En Inglaterra jamás han caído en la trampa y aunque el Boxing Day, día para hacer caja no para pegarse puñetazos, este año ha sido más flojo que en ocasiones precedentes, las fiestas no dejan de ser propicias para promocionar el fútbol en familia.
El parón de los millonarios esclavos de oro de la pelota es un insulto a los millones de profesionales de tros sectores que no se pueden permitir el nivel de vida del que, por añadidura, presumen en redes sociales los nuevos ricos de pacotilla. Lucen sus joyas, «gadgets» electrónicos, relojes, móviles, aviones privados, yates, coches de lujo, habitaciones o alojamientos del máximo de estrellas……..un pésimo ejemplo para los jóvenes que, en su mayoría, integran su legión de seguidores.
Cocineros, camareros, empleados en salas de ocio y espectáculos, médicos, enfermeras, policía, servicios municipales, chóferes, taxistas, aviadores, azafatas, trabajadores de compañías navieras, aéreas o cualquier otro ipo de transportes, no se detienen para celebraciones nacidas al amparo del fervor religioso reconvertidas en saraos paganos al gusto, sobre todo, del consumidor.
El fútbol debería predicar con el ejemplo. No cualquiera puede vivir a cuerpo de rey con jornadas dediez horas semanales, cuatro o cinco el «fin de», con su correspondiente día libre. Italia ha rectificado errores. Debería servir de ejemplo.