Ni bola, ni cristal
Ni impresiones, ni sensaciones, ni adivinanzas y mucho menos pronósticos. En este blog no van a leer especulaciones a partir de los partidos de pre temporada que el Mallorca ha estrenado con el Sant Andreu, club amigo por convenio, que no significa lo mismo que conveniencia. Cero opinión respecto al juego del equipo, alineaciones titulares o presuntamente suplentes ya sea a título colectivo o individual. Todo eso a partir del 16 de agosto y sin criterio firme hasta, al menos, después de los primeros diez partidos de liga. Además aquellos que ya estaban no nos van a sorprender ni aportar nada nuevo.
Steve Nash, la leyenda del baloncesto que cayó en el accionariado del club, se pasó una vez más por Son Bibiloni de cuya propiedad es copartícipe. Se lo enseñó a su colega Nowitzki, otro mito de la canasta. Más o menos como cuando te compras un piso e invitas a un amigo a que lo vea. En caso de que no le guste tampoco lo dirá. En el consejo de admnistración hay mucho alero y ningún extremo. Tampoco es que el discurso de Steve Kerr el año pasado impactara en el ánimo de la plantilla.
El verano sigue pero, parodiando al «consigliere» Alfonso Díaz, «ya veremos cómo acaba». Todos los transferibles siguen en Palma y la salida de Maffeo se podría complicar a raíz de la oferta que ha recibido el Nottingham para fichar a otro lateral: Nahuel Molina. La «kings league» les maldiga. Eso pasa por esperar. Hay trenes que pasan una sola vez. Ni él, ni Copete se alinearon hoy lo que equivale a decir que no entrenaron con sus compañeros. Larín no ha regresado. No consta que haya pasado sus vacaciones en Jamaica. Volverá el viernes aunque no sepamos para ir a dónde, probablemente a Austria con el grueso de la expedición.
Nota: cómo termina el intento de los abonados que intentan cambiar su asiento si que sabemos cómo acaba, van a seguir en los que tenían.

