No es por subir, sino por pura necesidad

No deja de constituir una paradoja que haya aficionados pendientes del resultado que puedan obtener el Almería, a cinco puntos, el Espanyol, a seis y hasta el Leganés, a diez puntos del Mallorca que, por dicha razón, depende únicamente de si mismo y no tiene por qué mirar, ni siquiera es aconsejable, lo que hagan sus perseguidores. A falta de 14 jornadas, que no son pocas, tiene el ascenso directo más a tiro que nunca y ya les anticipo que lograrlo es más una necesidad que una  simple conquista.

La pasada semana les comenté que quedaba pendiente un análisis más profundo de las cuentas que el club depositó en el Registro Mercantil tal cual señala la ley. La lectura positiva es que cerró la temporada 2019-20 con un beneficio superior a los 17 millones de euros frente a las pérdidas de casi 7 en segunda división. No tan meritorio es que el capital social de la SAD haya pasado de más de 26 millones de euros o solo 7, una devaluación en toda regla imputable a las pérdidas registradas en ejercicios anteriores que forzaron una serie de operación de reducción y ampliación de capital, el clásico «acordeón», para no entrar en desequlibrio patrimonial y, en consecuencia, causa de quiebra.

Si bien la pandemia en curso no ha ayudado en nada, -la falta de ingresos por la venta de abonos, taquillas y el descenso de la publicidad que, a corto plazo, irá unido al de la oferta de las operadoras de televisión por derechos de imagen-, lastra los balances de tal manera que la única forma de recuperar su economía es militando las tres próximas temporadas en la máxima categoría, según un informe particular que me pasa un economista del máximo prestigio y experiencia a la vista del informe de los auditores, Checking Balear.

Eso explica el porqué a Luis García Plaza se le exigió el «play off» por contrato, según la contó a Matías Vallés en DM. No es por la gloria, ni el honor, como Gladiator, sino por lógica y concreta supervivencia. Lo que nunca entendí es cómo los americanos no se lo exigieron a Maheta y Cia desde el mismo momento de su desembarco.