Sin cartera, ni cantera
Héctor Cúper llegó al Mallorca y debutó en Europa el verano de 1997. A pesar de sus éxitos en Argentina al frente de un equipo modesto, Lanús, ers un completo desconocido a este lado del Atlántico pero Joaquín Domingo Martorell, de Bahía Producciones, convenció a Antonio Asensio Pizarro para su fichaje.
Después de un arranque espectacular del campeonato, segundo clasificado con 11 puntos de los quince disputados en las cinco primeras jornadas, el Barça visitaba el Lluis Sitjar en la sexta y, tras visita a Santander, el siguiente visitante del Lluis Sitjar, era el Real Madrid. A la vista del buen comienzo el Doctor Beltrán, entonces presidente de la SAD, trató de tranquilizar al técnico argentino advirtiéndole de que, dados los buenos resultados, carecían de importancia ambas visitas. «Ah, gracias. No sabía que cuando se juega contra ambos, los puntos no cuentan», respondió el «Flaco».
Cuento esta anécdota debido al calendario que los de Arrasate tendrán que afrontar a partir de agosto en las cinco primeras citas: Barça, Celta, Real Madrid, Espanyol y Atlético. Otra vez a renglón seguido los dos grandes. En este caso el de Barriatua sabe perfectamente que los puntos suman por igual a lo largo de las 38 jornadas del campeonato. Lo que a estas alturas ignora es con qué jugadores podrá combatir.
Andaba yo en tales disquisiciones cuando me ha llegado la noticia que ya habíamos comentado en este blog. Otra de las perlas de Son Bibiloni, el internacional sub 16 Araque, se ha ido al Betis. Otro éxito de la dirección deportiva que encabeza Pablo Ortells extraordinariamente definida por el abogado y mallorquinista de raíz, Ramón Perpinyá Perís: «ni cartera, ni cantera». Eso si, la vida sube y los abonos, poco o mucho, también.
