Tres puntos de peso
Un gol de Salva Sevilla a los cuatro minutos se convirtió en definitiva sentencia de la victoria de un Mallorca muy superior a su anfitrión, aunque su mejor juego no se tradujera en un marcador más amplio. Tres puntos que confirman el impecable primer tercio de liga del conjunto de Luis García Plaza que no ha encontrado rival a su altura en ninguno de los doce contrincantes a los que se ha enfrentado hasta la fecha.
ALINEACIONES:
Girona F.C.- Juan Carlos (1), Calavera (1), Ramalho (1), Bueno (1), Luna (1), Cristóforo (1), Gumbau (1), Aday (0), Samu Sáiz (1), Moreno (1) y Sylla (2).
Minuto 51, Yan Couto (1) por Aday. Minuto 67, Monchu (1) por Cristóforo. Minuto 70, Pau Víctor (1) por Moreno.
R.Mallorca.- Reina (1), Sastre (1), Russo (1), Raillo (1), Oliván (2), Galarreta (3), Salva Sevilla (2), A.Sánchez (1), Dani Rodríguez (1), Cufré (1), Amath (1).
Minuto 64, Marc Cardona (1) por Amath. Minuto 72, Febas (1) por Cufré. Minuto 89, Sdelar (-) por Galarreta.
ARBITRO:
González Esteban (1), del Comité del País Vasco. Llevó el partido con calma y bien hasta que perdió los nervios poco ayudado por los jugadores de ambos bandos. Esto ocurrió ya al final cuando expulsó con roja directa a Ramalho por un empujón sin disputa sobre Marc Cardona, que exageró la nota, ya en el minuto 86. Terminado el encuentro exhibió otra vez la roja ante Sylla, por protestar. Antes había amonestado a los locales Aday y Samu Sáiz y a los bermellones Russo, Raillo y Galarreta. El VAR le forzó a anular un gol a Moreno por empujón sobre Sastre el minuto 15 que pudo suponer la igualada puntual.
GOL:
Minuto 4, Salva Sevilla filtra un pase interio hr sobre Amath, entre Luna yGO Bueno, que el senegalés devuelveacia atrás donde el propio autor de la asistencia bate a Juan Carlos de remate raso ajustado al palo. 0-1
TOQUE FRENTE A IMPOTENCIA
Es verdad que tomar ventaja en los compases iniciales de un choque refuerza a quien la consigue y mina, si no rompe, los planes del equipo que ha encajado. En este caso un Girona que ya salía con una alineación de circunstancias debido a sus numerosas bajas y que, para superar el golpe, no recurrió a más arma que coraje y voluntad, todo lo que le faltó en intensidad a la hora de enfocar la batalla.
Se encontró con una máquina de creatividad bajo la dirección de Salva Sevilla, sobre cuyo eje giró la manivela de Galarreta, que impartió una verdadera cátedra de colicación, visión y reparto de juego. Ningún rival fue capaz de presionar lo suficiente para coartar la libertad del doble pivote visitante que, por el contrario, siempre obligó a los catalanes a jugar en largo para sobrepasar sus dos línea de presión con la evidente ventaja para la defensa rojilla, ayer de negro y rosa, que solo tuvo que preocuparse de Mamadou Sylla, el único futbolista gerundense que mostró habilidad, velocidad y peligro, si bien mal alimentado de balones solamente lo creó en el minuto 91 aunque lo hubiera intentado antes con poco ángulo y fácil para Reina.
Los de Luis García Plaza no forzaron la máquina una vez que fueron conscientes de su superioridad posicional, técnica y táctica, de haberlo hecho pudieron lograr un resultado más amplio que tuvo a su alcance Febas más allá del minuto 80 cuando Francisco, el entrenador local, había enviado a sus huestes a la carga con la esperanza de cazar algún pájaro más que con la certeza de provocar la menor inquietud en las filas enemigas. Los escarceos individuales de Samu Sáiz no infundían temor y la fase terminal del encuentro acabó en una pelea de gallos más que en una lid futbolística.

