Unos tanto y otros tan poco o nada

Hay acontecimientos que no dejan de sorprenderme, capacidad que espero no perder hasta el fin de mis días. En cambio lo que si me asombran son ciertas reacciones ante hechos comparativamente irrelevantes respecto a otros reconocimientos pendientes.

Está muy bien que el Mallorca haya contratado a Xisco Campos como ayudante de Julián Robles en el Mallorca B, pero otra vez debo insistir en que la historia del club no comienza con la compra de sus acciones por Robert Sarver y sus socios, porque mucho antes han desfilado por el club excelentes profesionales que, por sus años de servicios y probada entrega, merecieron sino un puesto en staff si al menos alguna referencia. Aquí, en Palma, están los Riado, Sahuquillo, Gallardo, etc completamente olvidados como lo estuvo el mismísimo Antonio Oviedo, que en paz descanse, de no ser por el presidente Jaume Cladera y el vicepresidente Serra Ferrer. La lista sería larga: Pep Bonet, Chichi Soler, Pep Lluis Martí, Bernat Sans, y un sin fin de futbolistas más carismáticos que merecían algo más que las camisetas con su nombre en el dorsal conservadas por algunos contados seguidores.

Viene uno, Muriqi, que no ha pasado más de medio año en el equipo y porque ficha en el fútbol belga con un contrato que en el Mallorca dicen no poder pagar, publicando en las redes sociales una carta que alguien le ha escrito en un castellano perfecto, parece que se hundieran hasta los maltrechos cimientos del viejo Lluis Sitjar. Eso si, cuanto el únioco y verdadero refundador del club, el que que evitó su desaparición real y efectiva, su presidente más longevo, Miquel Contestí, acude por invitación al palco de Son Moix, ni le reciben, ni nadie sabe quién es. ¡Anda ya!.