Vencedor por KO (3-0)

En términos boxísticos, el Mallorca pudo ganar a la Ponferradina por puntuación de los jueces, pero aun sin librar un gran combate lo hizo al noquear a su adversario que, después de tres golpes mortales, ya no pudo levantarse de la lona sin otra aspiración que evitar un castigo mayor, quizás inmerecido,que habría recibido si un trallazo de Amath desde la frontal no hubiera encontrado el travesaño en su trayectoria o Alex Alegría, solo, no le hubiera regalado el balón al abatido guardameta Caro pese a la cercanía de su remate.

ALINEACIONES:

R.Mallorca.- Reina (2), Sastre (2), Valjent (1), Raillo (1), Cufré (1), Galarreta (2), Salva Sevilla (1), Mboula (1), Dani Rodríguez (2), A.Sánchez (1) y Marc Cardona (0).

Minuto 64, Amath (1) por Dani Rodríguez, Lago Jr (0) por Mboula y Russo (1) por Raillo. Minuto 74, Alex Alegría (-) por Marc Cardona. Minuto 76, Amath (-) por Dani Rodríguez.

S.D. Ponferradina.- Caro (0), I.Rodríguez (1), M. Hernando (1), Pascanu (0) A. Castellano (1), Larrea (0), Sielva (0), Curro (1), Juerguen (0), Doncel (0) y Yuri (0).

Minuto 60, E.Morán (1) por Sielva, Kaxe (0) por Juerguen y Panadero (1) por Doncel. Minuto 68, Romera (1) por Yuri y Biedma (1) por Larrea.

ARBITRO:

Hernández Maeso (2) del Comité de Extremadura. No tuvo complicaciones, aunque no aplicó siempre bien la ley de la ventaja. Justo con las tarjetas, todas amarillas, a Castellano por los visitantes y a Raillo, Sastre, Dani Rodríguez y Mboula del Mallorca.

GOLES:

Minuto 20, pared en la frontal que deja a Galarreta encarando al portero, pero asegura con una asistencia al centro por donde llega libre Dani Rodriguez. 1-0

Minuto 42, centro de Mboula desde la derecha que Dani Rodriguez empala a bote pronto en el interior del área. 2-0

Minuto 53, Sastre centra desde el vértice del área, la pelota rebota en un defensa y cae en la cabeza de Amtonio Sanchez que remata a placer. 3-0

FUEGO A DISCRECION

Vicente Moreno dejó poso en la plantilla, una herencia de pundonor, entrega y espíritu de lucha, que Luis García Plaza mejora en su idea de fútbol combinativo y presión adelantada. La carencia de un delantero centro de referencia, puesto que Marc Cardona no lo es y tanto Abdón como Alex Alegría no alcanzan el nivel, la suple con un media punta de lujo, Dani Rodríguez. Sus cinco dianas en once partidos no generan la menor duda ni admiten discusión. Es como si el equipo jugara con un falso nueve cuya única misión es fijar a los centrales enemigos en beneficio «llegadores» que si, por añadidura, encuentran facilidades en la mala colocación del enemigo, causan estragos entre líneas.

Jon Pérez Bolo, el entrenador maragato, habrá regresado a Ponferrada con la idea de que su equipo plantó cara sin jugar tan mal como indica el marcador. Su extrañeza está justificada o lo estaría si sus pupilos se hubieran juntado más y mejor, pero dejaron tanto terreno libre que rozaron el suicidio ante un anfitrión dotado de más recursos técnicos. Si, intentaron mover la pelota, pero tampoco inquietaron a Reina, brillante en intervenciones puntuales, hasta muy avanzado el partido, cuando no había remedio posible.

Salva Sevilla y Galarreta tardaron en poner la maquinaria en marcha, pero en cuanto se abrió la lata camparon a sus anchas por una inmensa autopista sin límite de velocidad y tráfico fluido. Sastre y Mboula siempre tuvieron luz verde en la banda derecha, de donde nacieron los tres goles. Y, por el contrario, el veterano Yuri era un náufrago en medio del océano ocupado de manera inmisericorde por Valjent y Raillo. Las huestes bermellonas, bien posicionadas, se decidieron por un fuego a discreción que mantuvo en sus trincheras y sin reacción a un voluntarioso, solo eso, invitado.

Un gol pudo haber premiado el esfuerzo baldío del perdedor, pero tendrá que buscar consuelo en la humillación que no recibió y cuya sombra amenazó durante mucho tiempo la iluminación diáfana de Son Moix.