Contra los elementos

Otra aberración de la liga más manipulada y peor organizada de Europa consiste en obligar a los equipos a jugarse su mismísima supervivencia con tres partidos en siete días para colocar le final de Copa, que es donde la Federación gana dinero. Una broma pesada.

El Getafe, que recibe al Mallorca este miércoles y visita al Elche el próximo domingo, asume el arbitraje entre ambos rivales. José Bordalás, que comenzó la competición con trece jugadores en plantilla, mantiene a los suyos cerca de una competición continental pese a ser, curiosamente con otro aspirante a jugar al otro lado de los Pirineos, el Celta, los peores anfitriones solamente superados por el descendido Oviedo.

El técnico alicantino, criticado por muchos de los que quisieran haberlo contratado, no quiere ni hablar de rotaciones. Confiesa tres dudas, Luis Vázquez, Mario Martín y, por distintas razones, Kiko Femenía. Baja segura de uno de sus centrales, Aqbar y de Juanmi, para quien acabó la temporada. La dirección deportiva acertó plenamente en el mercado de invierno, uno de ellos Romero, lo que le permite repetir dulpa de centrales con Duarte o bajar a Djené si desea insistir con tres atrás. Ha pinchado en 11 de los 17 encuentros disputados en el Coliseum Alfonso Pérez, pese al enorme rendimiento de su entramado defensivo, el tercero menos goleado de la categoría como local.

No es su única contradicción. Amante del fútbol directo, casi todo su juego pivota en torno a Luis Milla, el cerebro que cuenta con Arambarri como motor. La precisión, la técnica y el pensamiento del primero carga las pilas de delanteros de evidente peligro, especialmente al uruguayo Satriano, un diablo entre líneas o de segundo punta.

Martín Demichelis no da pistas y, a pesar de que prefiera salir de cabeza de cartel, Elche, Levante, Espanyol y Sevilla ya habrán dilucidado sus batallas. Recupera a Maffeo, pero pierde a Samu Costa, una ausencia sensible ante un enemigo de la agresividad que caracteriza a los azulones. Las limitaciones de su personal ponen en duda sus alternativas. Hasta Muriqi, algo más descentrado desde el homenaje pirata, se encuentra apercibido de sanción, lo mismo que Leo Román y Mascarell. Otro problema en medio de tan delicada situación. Por no ayudar, ni el árbitro designado es de los mejores.

Juan Martínez Munuera, el policía local de Benidorm, ha arbitrado a los equipos de Madrid en 10 de sus 16 actuaciones en la presente liga. Solo en una con derrota del Rayo en San Mamés. Dos de ellas con el Getafe, 0-2 en Vitoria y 2-0 al Athletic en la capital. Por si fuera poco, tuvo una actuación parcial en el encuentro que el Mallorca disputó en Vallecas al señalar un penalti imaginario de Martín Valjent, una de las cinco tarjetas amarillas que vieron los de Arrasate, por 2 al equipo franjirrojo. Por si fuera poco, en el VAR el sevillano Jorge Figueroa Vázquez sobre el que poco se puede decir que no conozca España entera.