A BALON PARADO (2-0 en Son Moix)

Tuvo que ser a partir del balón en el suelo después de que Aceves, el portero visitante, atajara un remate de Luvumbo en el único tiro a puerta del Mallorca hasta el minuto 89 en que un gran disparo desde larga distancia de Alex Sala fuera devuelto por el travesaño y el árbitro anulara el gol del debutante Adrián Liso por fuera de juego. Pablo Torre desatascó cumplida una hora de partido al transformar un libre directo a 25 metros de los tres palos. Diez minutos más tarde, Raíllo cabeceó a la red el tercer saque de esquina favorable a su equipo.

ALINEACIONES:

R.C.D. Mallorca.- A.Tenas (1), Calatayud (1), Valjent (1), Raíllo (2), Lato (1), Morlanes (1), Sergi Darder (1), P.Torre (1), A.Roca (1) Luvumbo (1) y Fuentes (1).

Minuto 67, Mateu (1) por Calatayud, Alex Sala (2) por P.Torre y A.Liso (1) por A.Roca. Minuto 80, A.Sánchez (-) por Luvumbo. Minuto 88, A. Puigmal (-) por Morlanes.

R.Valladolid.- Aceves (1), Alejo (1), Ramón (1), D.Torres (1), Garriel (1), Ojeda (1), Ponceau (1), Victor (1), Chacón (1), Yeray (0) y Latasa (0).

Minuto 72, Lachuer (1) por Ojeda y Delgado (1) por Víctor. Minuto 85, Erlien (-) por Yeray y Arriego (-) por Ponceau.

ARBITRO:

Andrés Fuentes Molina (1), de Valencia. Arbitraje acorde con la categoría. Impresentable que Iván Alejo terminara el partido sin amonestación alguna y tanto Calatayud como Sergi Darder vieran la tarjeta amarilla por una mano en campo enemigo que no cortaba nada y una falta sin causa de daño cerca del área respectivamente. También la mostró a Ramón y Victor del Valladolid. Estimó al Mallorca con 14 infraciones y castigó al Valladolid con 11.

GOLES:

Minuto 61, falta unos metros fuera del área que Pablo Torre coloca en la escuadra a la izquierda del portero. 1-0

Minuto 71, córner botado por Alex Sala que Raíllo cabecea de forma impecable anticipándose al zaguero. 2-0

Tres córners contra cada equipo.

ESPECTADORES: 15.650 (oficial)

DE BRUCES CON LA REALIDAD

Mucho calor, humedad y poco fútbol, muy poco. Esto es segunda división, por si alguien aun no se había dado cuenta. La exigencia nunca debe faltar, aunque las primeras jornadas invitan a una condescencia impropia, porque se puede disculpar el juego que precisamente tres jugones no supieron desarrollar, pero no la escasa intensidad puesta a disposición del objetivo, la victoria, en esta categoría que no va de tiki-taka, sino de esfuerzo, sacrificio, solidaridad, entrega y corazón.

El botón de muestra, dos tiros a puerta en 97 minutos de batalla, avalan la duda presta a generar  en una plantilla que ha de asimilar las ideas de un entrenador nuevo al frente de un vestuario de ideas viejas. Los voluntariosos guerreros del Pisuerga, motivados por la teórica superioridad técnica del anfitrión, defendieron su suerte sin inquietar a Arnau Tenas más que en un cabezazo de Delgado, ya con el marcador en contra, ante la mala salida del cancerbero. Pero cortaron sin demasiada dificultad la salida de balón paseado de lado a lado entre los centrales Morlanes y Sergi Darder, sin movimiento entre líneas de Pablo Torre, activado por las escaramuzas sin finalización de Luvumbo o Antoniu Roca enredados en si mismos.

El movimiento se demuestra andando, pero en fútbol también es necesario correr y no como ejercicio de velocidad, sino de ideas. La pretemporada ha terminado y no habrá contrincantes como los megasuplentes del Paris Saint Germain de vacaciones. La realidad ha golpeado tanto a los jugadores, como al espectador. Lo mejor, como siempre, el resultado. Cuando es a favor, claro. Queda mucho, sino todo, por hacer sobre el terreno y en la oficina.