A mi que me lo expliquen

Ha dicho Luis García Plaza que sus muchachos sufrieron en la Copa porque hicieron una mala primera parte. Vale, tampoco marcaron ningún gol en la segunda. Solo debieron estar bien en la prórroga. Aun así cabe recordar que sobre el campo estaban Sastre, sustituto natural de Maffeo («Sastre 2023», sacaba pecho Molango), Sedlar, Oliván, titular en no pocas jornadas, Battaglia, primera opción en el puesto de Baba (¿?), Febas, que se considera a si mismo un jugador de primera división, , Fer Niño, cesión estrella que llegó, vió y venció en Mendizorroza, Antonio Sánchez, titular hasta la debacle de Vallecas,y Abdón, reivindicado en el mismo escenario donde aquél cayó en desgracia. Luego Angel, Dani Rodríguez, Mboula y Galarreta, cuarteto de lujo.

Sentada la ponencia, llaman la atención determinadas situaciones. Parece claro que hay futbolistas que no cuentan y dejan entrever su desánimo. Otros, como el hijo de aquel central de la época dorada, han caído inexplicablemente en picado. Desde fuera es difícil de comprender que el delantero centro cedido por el Villarreal, donde cuajó esperanzadoras actuaciones, haya pasado de liderar el ataque a un estado de forma tan bajo y poco participativo. ¿Qué ha ocurrido?. Misterio sin resolver y no es el único.

Ya expuse hace unos días que las bajas de Raillo y Salva Sevilla reflejan de qué manera se ha herniado la columna vertebral del once. Dos veteranos, uno más que el otro, que a pesar de su edad no tienen recambio o no se les ha encontrado. Mucho me temo que este esqueleto se sostendrá con serias dificultades si no se endereza pronto su espina dorsal y se suelda algún que otro hueso roto o dislocado.