Agua bendecida, no bendita
La verdad es que no entiendo o mejor no digiero la mini serie que se organiza en torno a la salida de Budimir. Lógico que el Mallorca quiera cobrar, aunque nadie, nadie, vale lo que dice su cláusula de rescisión, ni siquiera Messi como bien se acaba de demostrar. Tampoco Baba saldrá del club por 45 millones cuando llegue el caso. Se impone la negociación.
El delantero croata, que tampoco es Lukaku como para armar tanto jaleo, quiere jugar en primera división. Normal. Ni tiene 20 años, ni le van a llamar a partir de los 30 y los cumple el próximo mes de julio. Razón de más por la que el Valladolid, según parece su única novia, insiste en no incrementar su oferta. Alguien tendría que decirles a los americanos, que sabrán mucho de basquet pero nada de fútbol, que este plantel está sobrevalorado en términos económicos y contractuales, lo que abona el misterio de la bendecida, que no bendita, agua que corre por Son Moix. Por algo será, aunque Joan Sastre, Antonio Sánchez o Vicente Moreno no quieran decirlo. Tal vez no pueden, vayan ustedes a saber.
Pero Luis García Plaza ya tiene lo que ha pedido: dos extremos. Si buenos, útiles o inservibles el tiempo lo dirá, pero aquí están a sus órdenes y presionando la salida de Lago Junior. O no. Es que uno, gato o perro viejo, seguramente demasiado, no cree en las casualidades. Bueno y al propio entrenador al que ya han anulado una de sus reivindicaciones. Ahora a por más puntos débiles, no fuera que lo que termine flaqueando sea precisamente el banquillo.
