Cada cosa a su tiempo

En los despachos de cualquier dirección deportiva de un club de fútbol no hay descanso. Una carga mayor de trabajo en las ventanas de mercado, pero un constante seguimiento de futbolistas propios y ajenos con una evaluación constante de sus características y rendimiento en aras de sus contratos, renovaciones y tanto posibles bajas como fichajes.

En situaciones clasificatorias incómodas, como la que ahora mismo tiene el Mallorca, se aconseja aparcar este tipo de movimientos para centrarse en lo fundamental que, en este caso, es la permanencia en primera división, posiblemente el único patrimonio tangible a día de hoy. Ya me he mojado en mi convicción de que habrá al menos tres equipos con menos puntos dentro de siete jornadas, lo que no significa que haya que vender la piel del oso antes de cazarlo.

Los rivales metidos en problemas paralelos se enfrentan a peores calendarios pero, claro, si después de ganar al Atlético Madrid vienen el Granada, el Alavés, el Elche o el Rayo y te montan un circo, apaga y tonto el último. No obstante no dejan de aparecer noticias sobre el futuro de algunos jugadores que, sea cual sea, no dudo en calificar de inoportunas.

Según él mismo ha reconocido a Javier Aguirre se le puso sobre la mesa un plan en caso de no descender y otro por si se precipitaban los acontecimientos en dirección contraria, lo cual confirma que el trabajo no cesa. Pero da la impresión de que ya se está buscando una salida a Lee Kang-in , que si el Betis, el Feyenoord o la liga portuguesa, lo mismo que la continuidad o no de Salva Sevilla, entre otros. En mala hora. Mejor comernos el primer plato y el segundo y ya veremos si queda espacio o apetito para el postre.