Con pico y pala (1-0 en Son Moix)

En un partido disputado al límite del esfuerzo físico el Mallorca se impuso al Levante, que falló un penalti, con un gol de cabeza de Baba que deja al equipo en una posición cómoda para reponer fuerzas antes del nuevo parón de la liga y de un calendario exigente después. Fue un encuentro a brazo partido que exigió de ambos contendientes enfundarse el mono de trabajo y tirar de pico y de pala.

ALINEACIONES:

R.Mallorca.- Reina (2), Maffeo (1), Valjent (2), Russo (1), J.Costa (1), Baba (3), Galarreta (1), Kang-in Lee (2), Dani Rodríguez (1), Amath (2), y Fer Niño (1).

Minuto 66, Angel (1) por Fer Niño. Minuto 80, Mboula (-) por Lee y Battaglia (-) por Galarreta. Minuto 88, Sastre (-) y Oliván (-) por Maffeo y J.Costa.

Levante U.D.- Aitor (2), Miramón (1), Duarte (0), Rober (1), Clerc (1), Melero (1), Pepelu (1), De Frutos (0), P.Martínez (1), Morales (0) y Roger (0).

Minuto 45 +4, Franquesa (0) por Clerc. Minuto 76, Mustafi (1) por Duarte y Cantero (0) por De Frutos. Minuto 85, Koke (-) por Miramón y Vezo (-) por P.Martínez.

ARBITRO:

Muñiz Ruiz (1), de Pontevedra. En su descargo cabe considerar la dificultad del lance, de choque permanente y la nula ayuda recibida por parte de los jugadores. Por no mostrar tarjetas a tiempo, tuvo que terminar exhibiendo ocho. Desde el VAR le hicieron ver la mano de Mboula en el área que castigó con pena máxima. Roger y Baba se jugaron una segunda amonestación muy reclamada desde los banquillos respectivos. Amarillas para Jaume Costa, Baba, Mboula y Amath, del Mallorca y Rober, Pepelu, Melero y Roger, del Levante. Expulsó al segundo entrenador granota, Toni López, por un enfrentamiento con Maffeo en el túnel de vestuarios al final de la primera parte.

GOL:

Minuto 74, Baba cabecea un balón pasado servido por Lee a saque de falta, el remate pilla a contrapié a Aitor y el balón se cuela suavemente en su portería. 1-0

OBSERVACIONES: En el minuto 83, penalti por mano de Mboula en el área que Morales lanza raso, flojo y mal, a la izquierda de Reina, que adivina la trayectoria y bloca.

11.803 espectadores

INTENSIDAD MAXIMA

Un mismo partido da para muchas lecturas. Los responsables del Levante puden apelar a la mala fortuna por haber encajado en el único despiste de su portero y en el pésimo lanzamiento de una pena máxima a cargo de quien  nunca falla, Morales, al que por algo llaman «el comandante». Pero se equivocan si pretenden consolarse con ello sin ver que, esencialmente en la segunda parte, el Mallorca quiso más, puso más y fue sencillamente mejor.

El primer acto resultó más igualado. Al habitual 4-2-3-1 de Luis García Plaza, su amigo y colega Paco López, dispuso un 4-4-2 a fin de controlar la zona ancha que sin embargo tras el descanso se le quedó estrecha. Los de Orriols arreciaron sobre el medio campo del anfitrión, pero sin presencia en ataque, con Roger empeñado en sus cuitas particulares con Russo y algunos más, mientras Morales no encontraba espacios para desarrollar su mejor arma, el contragolpe.

Poco a poco emergió omnipresente la figura de Baba, un recuperador incansable que, además, ha aprendido a precisar la salida de balón y aunque tampoco Aitor pasó más apuros que un mano a mano con Fer Niño o una falta directa de Dani Rodríguez, menos sufría Reina, prácticamente inactivo hasta el segundo tiempo.

No era, de hecho no lo fue en ningún momento, un partido brillante, sino más bien una pugna planteada desde la pelea física donde iba a reinar no el mejor, sino el más fuerte, el más paciente o el más insistente. Por esto ganó el anfitrión, porque después del intermedio plantó sus líneas unos metros más arriba, encerró a su enemigo en cincuenta metros, lo achuchó hasta el infinito y no le permitió más que dos sustos casuales, uno resuelto por Valjent bajo palos.

Pero la historia la cuenta siempre el vencedor, nunca el derrotado. De ahí la singularidad del punto de vista de cada uno. Puede que el Mallorca gozara de mayor fortuna, pero también es estricta verdad que la buscó con más fé, quizás con menos necesidad, que su adversario.