Contra toda lógica

La diferencia que separa al Real Madrid del Mallorca es común a más de la mitad del resto de los equipos de primera división. Es imposible presumir de una liga igualada o un campeonato justo, cuando el presupuesto del primer o segundo clasificado, multiplica por diez ya no el del colista, sino el de los posicionados en la mitad de la tabla salarial.

Todo lo que sucede a partir de aquí, horarios y arbitrajes aparte, no forma parte de la pureza del fútbol, término al que se refiere el entrenador local para explicar lo que sobre el terreno de juego resulta imprevisible, sino de un concepto más adaptado a la realidad del negocio en que se ha convertido este deporte que, pese a su evidente decadencia, sigue encadilando a las masas.

Ceballos, Courtois y Valverde se han quedado en la capital, todos los demás, incluidos Mbappe y Vinicius, forman parte de la convocatoria instada por Arbeloa. Sin jugar bien, al menos eso es lo que dicen, este Madrid se ha cargado al Manchester City en la Champions y no ha perdido la estela del Barça en la competición doméstica. Si jugar bien es ganar, como afirma Bilardo, no han dejado de hacerlo. Lo de los internacionales que han tenido que cumplir con sus selcciones y que el martes tengan que enfrentarse al Bayern de Munich, lo dejamos para los ingénuos o ilusos, que algo de eso reduce el desequilibrio de fuerzas patente.

Tampoco cabe rasgarse las vestiduras porque Raíllo se haya lesionado de nuevo. Está en su edad y en el debe de quienes debieron preverlo desde la pasada temporada.Tal y como ha apuntado el técnico local, el Mallorca saldrá con once y cuatro de ellos recién llegados de las obligaciones que sus respectivas federaciones tienen con la FIFA. Dirán que no sería la primera vez que el Realísimo pierde en Palma, pero mejor no replicar con el cálculo de probabilidades ni la historia estadística. Tampoco especulemos con las probables alineaciones, no fuera que acertáramos y a algún futbolista profesional de piés a cabeza le tocara la moral.

El expresidente del Mallorca, Miquel Contestí (q.e.p.d), no rellenaba una quiniela sin conocer las designaciones arbitrales. Con la nueva costumbre de no hacerlas públicas hasta el día antes de los partidos, no le daría tiempo. Candidato firme a representar al arbitraje español en el Mundial, el murciano José María Sánchez Martínez, cambia de escenario con el mismo choque, 2-1 en el Santiago Bernabéu el día en el que debutó Jan Virgili y Dani Rodríguez descendió a los infiernos. Lo tuvo más fácil en el Metropolitano debido al 3-0 con el que regresaron los de Arrasate. Eso sí, no se fijó para nada en los saques de banda a pie elevado. Lleva once nominaciones en liga y diez en competiciones europeas. Será auxiliado, es un decir, desde la cabina VOR por Javier Iglesias Villanueva.