CURRICULUMS DE BAJO PERFIL

El que fuera presidente del Mallorca, Miquel Contestí, no rellenaba su quiniela semanal antes de conocer las designaciones arbitrales de cada jornada. Ya en nuestros días, el entrenador del Mallorca Jagoba Arrasate declaraba estar más pendiente de los nombramientos para la cabina de vídeo arbitraje. «Hoy los tiempos cambian que es una barbaridad», cantaba Don Hilarión, uno de los personajes de la zarzuela «La verbena de la Paloma».

La experiencia me ha demostrado que ambos tomaban prudentes medidas. De hecho siempre he pensado que los futbolistas deberían estudiar quién les arbitra en lugar de ignorar, a veces, que los colegiados sí les estudian a ellos.

La composición del nuevo equipo del CTA renovado por el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, de la que es vicepresidente Javier Tebas, su cargo homólogo en la Liga de Fútbol Profesional, detalle que conviene no pasar por alto, responde el bajo perfil de colaboradores que eligen aquellos directivos que en su selección revelan su propia mediocridad. El más vulgar se rodea de un entorno de mayor vulgaridad, de lo contrario quedaría en entredicho su autoridad.

De ahí que el vértice superior de la pirámide lo ocupe Francisco Soto, paisano del jefe cuya carrera con el silbato no pasó de categoría regional. El mismo se ha erigido en miembro del nuevo Comité de Designación junto a Gregorio Manzano, que no sé qué pinta un entrenador retirado en esta labor, y Fernando Teixeira Vitienes, uno de los peores árbitros que han pisado la primera división a la sombra de Sánchez Arminio y cuyo hermano mayor, José Antonio, ascendió más tarde con un currículum aun peor. El pequeño de los hermanos cántabros recibió la escarapela FIFA, pero solo pitó en los Juegos del Mediterráneo del 2009, dos encuentros de las previas de la Europa League y un apasionante Macedonia del Norte contra la República de Macedonia. Cuenta la historia, que no la leyenda, que este nuevo «nominador» mostró dos tarjetas amarillas a Sergio Busquets, del Barça, en un mismo encuentro, pero se le olvidó la consiguiente roja y el futbolista se mantuvo en el campo hasta el pitido final.

En la otra parte del organigrama Turienzo Alvarez, que nunca fué internacional a lo largo de sus 13 años en la categoría, en calidad de director de la misma y, como jefe del VAR, el navarro Prieto Iglesias, tantas veces ascendido como descendido. No sé yo cómo habrán recibido los del recién creado sindicato arbitral a sus nuevos superiores, con los que solo tres de ellos, Hernández Hernández, Martínez Munuera y Gil Manzano coincidieron en sus primeros pasos al subir a Primera. Claro que los ánimos se calman rápido con una subida salarial del 2’1% para combatir el incremento de la cesta de la compra, unos miserables 40.000 euros.

Por debajo de Soto y por encima de toda la tropa, el director técnico,  David Fernández Borbalán, del Comité de Andalucía delegación de Almería. Subió en el 2004 y abandonó en el 2018  y ha sido responsable del Comité de Arbitros de Bulgaria. Quizás por eso.