De farsa en farsa

Despreciar al público tiene consecuencias aunque Javier Tebas en general y los dueños y ejecutivos del Mallorca en particular no lo crean. De hecho la afición tiene cada día más claro lo que es el equipo y lo que debería ser el club. Apoya a muerte a los jugadores, como no podía ser de otra forma, y se opone a las decisiones que se toman desde el abuso y la farsa.

El chico no tiene la culpa y merece toda la ayuda, pero la dirección de fútbol, como la llaman en Son Moix, encabezada por Pablo Ortells tiene la obligación de saber que Kadawere, presentado como el gran refuerzo y ocasional recambio de Muriqi, se lesionó el 6 de abril del 2021, recayó el 10 de mayo, volvió a resentirse el 8 de septiembre, tuvo la misma lesión el 3 de febrero del 2022 y, por último, el 4 de abril del presente año. Ahora, apenas con algún entrenamiento, tiene que ingresar de nuevo en la enfermería con una previsión de 4 meses de recuperación. ¿No creen que fuera cedido o regalado y por mucha revisión que pasara, si es que lo hizo, era como para tenerlo en cuenta?. Porque conocer este historial, seguro que lo conocían. Y si no, peor nos lo ponen.

El mismo Ortells intentó tomar el pelo a los medios de comunicación presentes en una rueda de prensa que nadie había pedido. al significar que su fallido intento de firmar a Brooks no fue tal. Pretendía hacernos creer que el futbolista y su representante habían viajado el último día del mercado «sin compromiso» solo para «conocerse». Y este también había pasado por el médico y hasta ya estaba impresa la camiseta con su nombre para su presentación. ¿No será, pregunto, que la firma se pospuso para la mañana siguiente porque se había hecho un poco tarde y de noche se interpuso el Bemfica y se lo llevó hacia Lisboa?.

Pues miren, lo que yo creo sin ser la voz que predica en el desierto, es que le lesión que ha sufrido Kadawere en Son Bibiloni no es mala suerte y se parece mucho a la sufrida reiteradamente durante un año y que lo del central fue raro, raro, raro. Y quien quiera comulgar con ruedas de molino o, en este caso,  pollo frito o «lobster roll» allá cada cual.