DEL REGALO AL MILAGRO (1-1 en Son Moix)
Un Celta con una idea de juego más clara que la del Mallorca, perdió dos puntos al filo de los noventa minutos después de que Leo Román, en una salida precipitada e irreflexiva, le hubiera regalado los tres a Javi Rueda vanzada la media hora y Fran Beltrán perdonara el descabello fatal justo en la jugada previa al empate obtenido por Mateu Morey.
ALINEACIONES:
R.Mallorca.- Leo Román (0), Mateu (1), Valjent (1), Raillo (2), Mojica (1), Mascarell (0), A.Sánchez (0), Asano (1), P.Torre (1), S.Darder (1) y Joseph (1).
Minuto 45, Kumbulla (1) por A.Sánchez. Minuto 67, M.Domenech (1) por Asano, Dani Rodríguez (1) por Mascarell y Abdón (1) por Joseph. Minuto 81, Jan Salas (-) por P.Torre.
R.C. Celta.- Radu (1), J.Rueda (1), C.Domínguez (1), M.Fernández (1), Marcos Alonso (1), Carreira (1), Hugo Sotelo (1), I.Moriba (2), Iago Aspas (1), P.Durán (1) y Jutglá (2).
Minuto 62, Javi Rodríguez (1) por M.Fernández y Williot (1) por Aspas. Minuto 72, Borja Iglesias (1) por Jutglá y F.Beltrán (0) por Hugo Sotelo. Minuto 81, B.Zaragoza (-)por P.Durán.
ARBITRO:
José Luis Guzmán Mansilla (1) de Jaén. No cometió errores graves, aunque no aplicó el mismo criterio con las tarjetas, lo que baja su puntuación. Las mostró a Asano, A.Sánchez y Mascarell, del Mallorca y a Carlos Domínguez, Hugo Sotelo y Aspas (ya en el banquillo) por el Celta. También expulsó a un auxiliar del banquillo local por meter un balón en el campo para retrasar un saque de banda enemigo. Repartió una docena de faltas contra cada contendiente.
GOLES:
Minuto 37, con A.Sánchez desubicado, Hugo Sotelo inicia un contragolpe con un pase largo sobre Javi Rueda que llega al vértice del área en carrera con Mojica y eleva suavemente el balón por encima de Leo Román que sale en desventaja y abandona la portería. 0-1
Minuto 88, Marc Doménech alcanza un balón que se perdía por la línea de fondo, lo mete en el área donde Abdón logra poner la cabeza entre dos defensas y le cae a Mateu con tiempo para templar y fusilar por alto cerca del punto de penalti. 1-1
Saques de esquina: 4 para el Celta y 3 en su meta.
16.274 espectadores
POBRES PERO GENEROSOS
El duelo se decidió en tres acciones: el fallo de Leo Román en el tanto visitante, el de Fran Beltrán solo en el minuto 87 y el acto de fé de Marc Doménech que terminó en el 88, con el empate a cargo de Mateu. Como consecuencia el Mallorca salvó un punto que ya daba por perdido, pero el Celta se dejó dos con los que ya contaba. Lo importante, sin embargo, es lo sucedido a lo largo de los 95 minutos restantes.
Javier Aguirre supo desde el primer día que no tenía jugadores para generar nada. Los centrales, tanto Valjent como Raillo, las pasan canutas para salir con la pelota y dar las primeras puntadas a un incipiente encaje aunque no sea de bolillos. No todo es culpa suya. Encontrar entre sus compañeros más adelantados a alguien que dibuje una línea de pase con solución de continuidad, a quien amague un desmarque de ruptura o se vaya de un contrario por velocidad o habilidad, es una tarea que requiere no solamente ingenio, sino rapidez, técnica y visión de juego, virtudes que no se adivinan en el grueso de la plantilla. Arrasate, al contrario que su colega mexicano, insiste en aquello que no puede ser y, además, es imposible. Tampoco le ayudan en los despachos donde la avaricia o la ceguera, eso nunca lo sabremos, impide acometer la necesidad de dotar al equipo de no menos de tres futbolistas de cierto peso.
Véase que el Celta pudo permitirse el lujo de alinear a varios chicos de su filial y dejó en la banda a algunos de sus hombres más carimásticos: Mingueza, F.Beltrán, Williot, Borja Iglesias…….Sin engañar a nadie, con sus tres centrales para dar espacio a sus laterales y la experiencia de Aspas y Jutglá entre líneas, trenzó su plan sin precisar mayor esfuerzo que el de presionar muy arriba cercenando las mencionadas dificultades locales para ganar terreno y ahogar el motor de Sergi Darder que tampoco encuentra en Pablo Torre, en zona de nadie, colaborador necesario. El territorio era olívico y las carreras sin final de Asano tampoco servían de mucho.
Debutó Kumbulla en la reanudación. Eso debía permitir un mayor recorrido a Mateu y Mojica, pero los de Giráldez ya se habían pertrechado con la idea de contener el ansia del anfitrión y aguardar la ocasión de un contraataque puntual, que llegó, pero no supo aprovechar. Su cambios fueron un cambio de cromos sin mayor intención, mientras Jagoba no había desdibujado la tragedia con la entrada de Dani Rodríguez y Abdón. Raillo alcanzó dos cabezazos a balón parado, sin que ni Darder ni Torre mostraran su destreza en los centros al área aferrados a la épica o, por supuesto, el milagro. Esos prodigios generalmente aliados de los pobres necesitados de recursos que no poseen y, encima, obsequian a sus enemigos. ¡Menos mal!.