Dos estilos, dos conceptos

La final de la Champions que se disputará el próximo domingo enfrenta no solamente a dos equipos diferentes, sino dos conceptos, dos filosofías de entender el fútbol dentro y fuera del terreno de juego.

El Bayern de Munich, fiel a su línea continuista, donde el grupo es más importante que las estrellas. Goleó sin misericordia al Barça en el que el grupo está al servicio de la estrella, muy brillante por supuesto, y pondrá a prueba su estilo ante el Paris Saint Germain, cuyas inversiones en fichajes estos últimos años alcanza cifras sonrojantes. Un precio, muy, muy alto para llegar a una cita histórica a mayor gloria de Neymar y Mbapé, por no citar a a algunas de sus «perseidas». Si, porque no hay nada en la vida que supere la fugacidad, antes o después. Durará más o menos, pero todo surge y todo se desvanece. El tiempo no conoce otra norma.

Luis Enrique ha sorprendido con su lista de seleccionados para un par de amistosos a final de mes. No quiero decir que no haya nombres con los que nadie pensaba, sin embargo se me antoja evidente que el seleccionador, además de pensar en el futuro antes que en el presente, ha decidido borrar el pasado y ha enviado a las vacas sagradas -Diego Costa, Morata, Piqué, Alba, etc, etc- a pastar junto a las que Quique Setién contempla en su recuperado retiro. Podrá salirle bien o mal, pero remover el guiso suele mejorar su sabor más allá de que en si mismo resulte soso o salado.