El combate no se detiene
Los análisis parciales no sirven para nada en una competición basada en la regularidad. Titulares habituales del estilo de este equipo o aquel «duerme líder» o «se acuesta fuera del descenso» deberían añadir que se despierta en Segunda y se levanta segundo o tercero en función de los resultados y las posiciones a debate. Demichelis lo sabe y por eso, con buen criterio, huye de triunfalismos, se aferra a la imagen del equipo en sus últimos partidos, pero ni se compra un gorro de pirata, ni ignora los recursos de que dispone. Lances del juego aparte, la gran diferencia de la batalla contra el Valencia salió de los respectivos banquillos. Luis Rioja, Danjuma, Javi Guerra por Antonio Sánchez, Llabrés y David López.
En honor de lo que el Mallorca y los de Carlos Corberán han hecho en los últimos seis partidos, ninguno merece bajar de categoría. No es una lectura parcial que contradiga lo escrito en las primera líneas, sino el hecho de que ambos han dejado de ser los peores de primera división, lo que no significa que no paguen los errores cometidos durante semanas, meses y temporadas. Ninguno ha abandonado ese maldito grupo de los ocho en peligro. El empate no fue bueno para ellos, aunque los visitantes lo buscaran antes y después de moverse el marcador por distintas y evidentes razones. El sabio de Hortaleza repitió montones de veces que «los empates no sirven para nada».
Pero la guerra prosigue y tan preocupantes son los despistes defensivos causantes de la sangría permanente ante la portería de Leo Román, como la falta de acierto frente a la contraria. No crean dos de los tópicos tan absurdos como los que inician este blog: «solamente falla penaltis quien los tira» y «lo importante es generar ocasiones, los goles ya caerán». Mariano Tirapu, un excelente e incomprendido portero, que defendió a Atlético y al Mallorca, afirmaba que «si los porteros detenemos penas máximas es porque fallan los delanteros». En cuanto a las oportunidades, Luis Aragonéz hacía repetir decenas de veces las jugadas en las que se desperdiciaban oportunidades de gol».
Martín Demichelis ha retocado el equipo hasta extraer de cada jugador un rendimiento mayor, mérito suyo, transmitiendo confianza en la plantilla y la afición, pero los defectos de fondo no han desaparecido y eso es lo que examinará el Alavés el próximo sábado y debe ser útil para que el 24 o 25 de mayo Jagoba Arrasate pueda acudir a Son Moix para celebrar la permanencia con quienes fueron sus discípulos, los únicos que no verán ni un euro adicional por ello, los seguidores tampoco, pero todos con la enorme satisfacción del deber cumplido sobre el campo y en la grada. ¡Ojalá!.