El estallido de la burbuja

En su edición del pasado domingo dia 7 el diario El Pais publicaba un extenso reportaje-informe sobre la precaria situación económica del fútbol español, una seria advertencia más que aviso, de lo que está por venir y que no se quedará en un pinchazo de la burbuja, pues me temo que estallará la pompa de jabón entera y, eso si, dejando rastro.

Sin intención de ponerme ninguna flor en el ojal, quiero recordar a los lectores de este blog cuántas veces he comentado lo que estaba pasando y que hace dos días reproducía el rotativo del Gruo Prisa y no en sus páginas deportivas, sino en su suplemento de economía en papel color salmón.

Da verdadera pena, por no decir auténtica vergüenza, que el Real Madrid y el Barcelona lideren el ranking de facturación de toda Europa. En primer lugar porque, como ya se ha dicho, son los que más deuda atesoran o, dicho de otra manera, los que más dilapidan. Pero además y en contraposición a la teoría presupuestaria de Luis García Plaza, el entrenador del Mallorca, no reproduciré por su extensión la lista de clubs con menores ventas que les ganan en los campeonatos continentales. A mayores me abstengo de reproducir a qué precio se paga aquí a grandes estrellas, o lo que sean, porque entre los 20 futbolistas de mayor valor no hay ni uno solo de equipos españoles, ni siquiera, a día de hoy, Messi.

Para completar el informe les ruego hagan el ejercicio de recordar si alguna vez han leido en este blog que las televisiones renegociarían a la baja los derechos audiovisuales, si las plantillas se fuman el 70 por ciento de los presupuestos totales de cada club que, como contrapartida, solamente ingresan un 15 por cien de los msmos por la venta de abonos y localidades. Peor aún, al cierre de la temporada 2019-20 la deuda financiera global, según la fuente citada en el primer párrafo, absorbe el 44% de esos ingresos cuyo orígen más importante, al menos en los grandes clubs, es el «merchandising» o, traducido, la venta de camisetas de sus «ídolos» y otros objetos.

¿Y el regreso de público a los estadios, para cuándo?. Ya veremos. Pero ¿no ven que eso les importa un pimiento?.