El Mallorca como el «Jenga»

La visita del Getafe obliga al Mallorca a ganar para no caer en pesimismo precipitado pero, además, porque una semana más tarde se enfrenta al Atlético de Madrid en el Wanda antes de recibir al Celta y viajar a Granada, un calendario asequible antes del paréntesis navideño en el que precisará reponer fuerzas para lo que viene enero, que no solo es el marcado de invierno, sino la presencia en Son Moix del Barça y la Real Sociedad, con salidas a los campos del Levante y Villarreal. Y todo eso sin Baba.

Es curioso lo que ha sucedido con al ganés, jugador intermitente en segunda división e imprescindible, si es que alguien lo es, esta temporada en Primera. Y no parece que tenga recambio. En las demás posiciones la plantilla cuenta con recursos mejores o peores, pero medios para tapar agujeros. Maffeo-Sastre, Valjent-Sedlar, Raillo-Russo, Costa-Oliván, Salva-Galarreta, A.Sánchez-Mboula, Kang-in Lee-Kubo, Dani-Amath, Angel-Fer Niño y aún sobran Febas, Lago Jr, Abdón, Hoppe, etc. Pero la apuesta de Battaglia no sale e Idrissu se revela como esa pieza del «Jenga», ese juego en el que tienes que ir colocando piezas trasversales sin que se caiga la estructura, que sostiene el esqueleto milagrosamente envite tras envite.

Ahora el edificio se tambalea y es Luis García Plaza quien debe colocar cada listoncillo en su lugar exacto para evitar el desplome. Hasta hoy le bastaba con mantener el espíritu inculcado en el vestuario por Vicente Moreno y el máximo de intensidad. Pero ya no. Es el momento de aplicar su propio método tanto si le funciona el teléfono móvil como si no.  Por cierto, con la Copa en medio la semana próxima por fácil que parezca y tire de rotaciones.