El mismo guión, el mismo resultado (1-0)

El Mallorca repitió el mismo guión que en Castellón y se quedó también sin respuesta al gol del Sabadell a balón parado, no podía ser de otra manera, que obligaba a remontar con bastante más de una hora por delante en la que todo su bagaje ofensivo, aparte de bombear balones a una área nutrida de defensores, fue un remate de cabeza den Dani Rodríguez fuera y sendos disparos desde la frontal de Salva Sevilla y Galarreta, uno en cada tiempo.

ALINEACIONES:

C.E. Sabadell.- Mackay (1), Oscar Rubio (2), Juan Ibiza (1), Jaime (2), Grego (2) Josu (1), Adri Cuevas (1), Undabarrena (1), Boniquet (0), Juan Hernández (1) y Guruzeta (1).

Minuto 56, Querol (1) por Juan Hernández y Aarón Rey ((1) por Guruzeta. Minuto 72, P.Capó (1) por Boniquet. Minuto 88, Alvaro Vázquez (-) por Aarón Rey y A.Coch (-) por Jaime.

R.Mallorca.- Reina (-), Sastre (1), Valjent (1), Raillo (2), Oliván (1), Galarreta (1), Salva Sevilla (1), Amath (0), Dani Rodríguez (0), Cufré (0), y Alvaro J. (0)

Minuto 45, Mollejo (1) por Cufré. Minuto 66, Gámez (1) por Sastre y Febas (1) por Salva Sevilla. Minuto 77, Abdón (-) por Oliván y Minuto 80, Mboula (-) por Galarreta.

GOL:

Minuto 12, saque hacia el segundo palo donde no llega Oliván, peina Adri Cuevas y Jaime, de cuchara, sorprende a Reina. 1-0

ARBITRO:

Gallech Apexteguía (1), de Navarra. Caserito, se comió una falta de Josu sobre Dani que pitó al revés amonestando a este último y prolongó solo cuatro minutos sobre los noventa. Solo hubo tarjetas para los visitantes, amarillas a Valjent, Sastre y Dani Rodríguez y roja a Luis García Plaza por reclamar más tiempo al final.

LA HISTORIA REPETIDA

Quien no aprende la historia está condenado a repetirla y, por si eso no basta, si haces las mismas cosas ¿qué esperas que cambie?. De ambos modismos debería aprender el técnico mallorquinista, nuevamente negado y plegado a la vulgaridad de un equipo que ha ido perdiendo gas a medida que se acerca el final del campeonato y al que van a terminar subiendo sus perseguidores si no aparecen más soluciones de las apuntadas en el Nuevo Castalia y memorizadas sobre la Nova Creu Alta.

Podríamos copiar la reseña de la jornada anterior y pegarla en este mismo espacio, con un agravante: el Sabadell es aún bastante más limitado que el Castellón. Antonio Hidalgo, sin Stoichkov sacrificado por la absurda cláusula del miedo, tiró de los recursos habituales en una escuadra que no los tiene. Empezó con tres centrales y acumuló hombres en el centro del campo, cinco, con dos puntas sin más función que incordiar, solamente eso, en la salida del balón. Raillo, Salva Sevilla y apertura a las bandas. Lo de siempre. Solo que si este es el plan y no parece que haya otras variantes o alternativas, Gamez centra mejor que Sastre, Amath se mueve peor por la derecha y Cufré tapa a Oliván sin saber trazar la preceptiva diagonal. Añádase la inutilidad total de un Alvaro Giménez casi siempre mal ubicado, torpe y tardío y lo único que queda es intentar alguna falta o disparo lejano para probar suerte.

Si en el banquillo balear no variaron una sola coma del guión, en el arlequinado se lo habían aprendido al dedillo. Los locales, firmes candidatos al descenso, ni se molestaron en tratar de jugar. A ratos intentaron, sin éxito, retener la pelota más tiempo en su poder, pero terminaban por lanzar un pelotazo arriba por si alguno de los correcaminos cazaba la pedrada. Pero ya habíamos dicho en la víspera que el antifútbol y el fútbol, el que el Mallorca parece haber olvidado, se igualan cuando el juego se detiene en una falta o un saque de esquina y en dichos lances los catalanes ganaron siempre tanto en defensa como en ataque. Visto así, nada que objetar.

Huelga subrayar otra vez la nula aportación de los relevos -Mollejo, Febas, etc- y el menor efecto de recurrir a la épica metiendo a todo delantero habido y por haber por mucho terreno que te ceda el enemigo. No vale la pena insistir. Ya hemos pasado esta asignatura.