El otro fútbol

Desconozco cuáles son las normas que se contemplan en el reglamento disciplinario interno de la plantilla del Mallorca. Los tiempos cambian y puede que se hayan incorporado nuevas reglas y hayan desaparecido otras. Aparte de horas de descanso, límites horarios, alimentación y otras consideraciones que no todos los futbolistas respetaban, se les prohibía terminantemente montar en moto o bicicleta, en previsión de caídas, y ejercitar cualquier otra actividad deportiva ajena a las marcadas por el entrenador, para evitar lesiones. El día libre semanal, obligatorio por convenio, no eximía de su cumplimiento.

Particularmente me veo sorprendido con la noticia de que Maffeo, quizás el más controvertido de los jugadores a las órdenes de Arrasate, va a participar el próximo domingo en un partido de esa Kings League que se inventaron entre el «influencer» Ibai Llanos y el ex capitán del Barça, Gerard Piqué, no menos polémico. Una mala lengua me ha soplado que solamente va a tirar un penalty y su presencia, anunciada a los cuatro vientos, sólo es una acción publicitaria para lograr audiencia.

Desconozco igualmente si las condiciones del contrato del lateral hispano-ítalo-argentino le permiten este tipo de licencias, pero tampoco dudo de que cuenta con la preceptiva autorización del técnico y del club. Otra cosa es que comparta el riesgo de sufrir siquiera un esguince o una simple torcedura en el momento de golpear el balón, mínimo sin duda aunque posible dentro de un cálculo minúsculo de probabilidades.

Como pique por el hecho de que en la rueda de prensa posterior al partido del pasado sábado ante el Espanyol Jagoba reconociera su temor a que Maffeo se tomara la libertad de lanzar el penalty decisivo, se acepta el chiste. Pero uno de los cuatro mejores entrenadores que ha tenido el Mallorca a lo largo de su historia me dijo que todo futbolista es el mismo dentro del campo que fuera. Y yo lo creo.