En cola para el embarque

La hipótesis es que el Mallorca debería tener un partido relativamente plácido en La Rosaleda. No, que no aparezca ningún mal pensado, sino que con los datos en la mano el Málaga es el segundo peor equipo de Segunda como local. Solo ha ganado cinco de los diececiocho partidos jugados en casa, donde es el tercer equipo que menos marca y el segundo que más encaja.

La realidad es que Sergio Pellicer, su técnico, ha hecho un gran trabajo. Lo que ha cedido por un lado lo ha recuperado por otro, pues a su déficit de anfitrión se une un gran rendimiento como visitante, el mejor después del trío Español, Mallorca, Almería y, ya que a Luis García Plaza le gusta tanto recurrir a los presupuestos, el de los blanquiazules es el más bajo de la categoría, con un límite salarial que no le ha permitido diseñar una plantilla mejor. Hombres veteranos en la zaga, Lombán y Escassi, voluntariosos en el centro, Luis Muñoz y Joaquín, con Caye Quintana arriba. Prácticamente equidistante entre el descenso y el play off, le queda cerrar el trámite con dignidad a la espera de tiempos mejores que los vividos con el jeque de turno.

Los bermellones ya confirmaron su reserva de plaza en primera división. Solo una hecatombe improbable, casi imposible, evitaría su ascenso. El billete ya lo tiene, falta la tarjeta de embarque. Con Galarreta o sin él, con Baba u otro, ninguno de ellos es imprescindible, aunque su lesión ha mermado el buen comienzo de temporada del vasco. Mientras la columna vertebral aguante, no hay problema. Ya saben: Reina, Raillo, Salva, Dani…….y Amath, sin olvidar nunca la flor de Abdón.

Pitará Hernández Maeso, primer año en la categoría. Arbitró al Mallorca en la Copa (Guijuelo 0-1) y en Palma contra la Ponferradina (3-0). El Málaga aun no lo ha visto ni en pintura. Nacido en Bélgica tiene licencia del Comité de Extremadura. Tiene 32 años y no se lleva muy bien con la la ley de la ventaja, su mayor defecto.