En descenso y jugando con Disney
Andy Kohlberg, alias el presidente, sigue en su mundo, todavía burlándose en la prestigiosa ESPN de que en los campeonatos de fútbol españoles haya descensos. En el resto de Europa, también. Su leal y sumiso CEO al timón de un Mallorca en plena tormenta, Alfonsito Díaz, también surca océanos de fantasía al lomo de los ingenios de su tripulación, el último de ellos vestir a sus jugadores de personajes de la serie de Disney, encantada con la ocurrencia, «Daredevil». Debería haber leído antes la advertencia de uno de sus protagonistas, Charlie Cox: «Daredevil born again» es una serie de superhéroes, no nos la debemos tomar demasiado en serio». Tamaña referencia publicitaria para atraer público a Son Moix el día en que, de llenarlo, lo hace el Real Madrid no se le ocurre ni al más pintado.
Mientras los próceres del Mallorca se entretienen con estos juegos y el EA SPORTS F 25, el equipo real empieza la jornada este mismo viernes de dolor. Si, porque lamentablemente no solo se enfrenta a las hordas florentinas o florentinistas el sábado a la hora de la siesta, sino que depende de lo que ocurra antes en el Rayo Vallecano-Elche y, previo a la consulta del dentista merengue, Real Sociedad-Levante. Es lo malo de tener que desear la derrota de los rivales más que la victoria propia. Pasado el duelo y, si se tercia, con la documentación laboral del cuerpo de ayudantes de Demichelis en regla, todavía habrá que aguardar el resultado del Oviedo-Sevilla y Alavés-Osasuna con la camisa pegada al cuerpo y una indigestión de panades y robiols.
Jamás he entendido porque a una tarta con huevos de chocolate se le llama «mona», si lo que hay en todo caso son patos amarillos. En fin, sería un detalle que, a falta de la prima que se le ha negado a la plantilla por lograr la permanencia, cada jugador se encontrara una mona en casa presidida por Micky Mouse si ganan al grupo del empoderado Arbeloa.
