Entre el espejismo y el espejo

Lo advertí en mi blog del pasado jueves. La tendencia de confundir la excepción con lo corriente o lo extraordinario con lo normal nubla el criterio y nos aparta de lo esencial. No es filosofía barata sino la trampa en la que caemos al reivindicar de repente a un jugador que lleva seis temporadas en el mismo equipo por dos partidos buenos en la séptima de su contrato. Algo parecido a creer que un partido y medio buenos constituyen tendencia frente a nueve más que dudosos.

A día de hoy la lectura parcial de las cinco últimas jornadas del Mallorca arroja un balance de 6 puntos de los 15 disputados, un 40 por ciento de los mismos. En el cómputo de los 33 ya jugados, el porcentaje sería de un 57 por cien. No soy partidario de sacar conclusiones en base a la división por pequeñas etapas de una liga tan larga, pero para lograr el ascenso directo se necesita entre el 75 y 80 por ciento de los 126 puntos de que consta la competición, salvo que el americano impasible, Andy Kohlberg, y sus jenízaros Alfonso Díaz y Pablo Ortells opinen lo contrario.

La recaída de los de Luis García en Butarque, técnico incluido, obliga a pensar en si la insistente idea de juego desde el minuto 1 al 1000 fuera cual fuera el rival se adapta a las características de los jugadores que han de ponerla en práctica o debemos preguntarnos por enésima vez si la planificación de la plantilla responde a ella y a la categoría.

Debemos tomar en serio dos mensajes que, tras la contienda del sábado, han pasado desapercibidos, como casi todo lo importante. Uno de Antonio Sánchez: «si el contrario tiene más hambre, es difícil que sumemos fuera de casa», un torpedo a la línea de flotación de la exigencia exigible y no exigida desde hace tiempo. El otro, del propio entrenador: «no veo claro que lo que ves en el banquillo nos vaya a mejorar lo que tenemos en el campo», tal vez un guiño a la dirección deportiva inerme ante las lesiones de larga duración de Morlanes y Antoniu Roca, por no resucitar la visión de su responsable ante fichajes pasados, presentes y futuros al estilo de Van der Heyden, Puigmal o Kalumba Jr entre otros.