Es de Sevilla, pero no el Sevilla

No hay enemigo pequeño, aunque unos son más peligrosos que otros. El Betis no es uno cualquiera y si, solamente ha perdido dos encuentros fuera de casa. Multiplica por tres el presupuesto del Mallorca en semejante proporción a su masa social y sus recursos humanos. No hay muchos equipos en primera división que puedan suplir con garantías la friolera de seis bajas: Bellerin, Cucho Hernández, Chimy Avila, Isco, Amrabat y Lo Celso. Aun le sobran centrales, Diego Llorente y Natan sentaron a Bartra en el Metropolitano en un banquillo compartido por dos laterales zurdos, Ricardo y Junior Firpo, en beneficio de Valentín. Ruibal o el canterano Ortiz ocupan la posición de retaguardia en el lado opuesto, tanto en uno como en el otro, dos extremos abiertos, veloces, hábiles en el uno contra uno y temibles si se escurren hacia el centro para amartillar y disparar desde fuera del área: Antony y Abde. Deossa, igualmente amenazante desde larga distancia, contribuye a la creatividad que parte de Marc Roca y Fornals, con Bakambu como especialista del descabello en el área. Vistos los recursos a disposición del experto Pellegrini, aun puede echar mano de Rodrigo Riquelme por si al pastel le faltara alguna guinda.

Ahora podríamos preguntarle a Arrasate cómo ligar al menos un «full» sabiendo que su oponente no va a bajar de tres figuras, sino ases. Su comodín es Muriqi, pero no tiene más opción que pedir cartas para ver con qué jugada se queda antes de apostar. Raillo es una de ellas, salvo premiar los servicios del joven David López siempre y cuando Valjent decida no agacharse ante un distante proyectil de un francotirador rival. Tanto Maffeo como Mojica precisarán ayuda para no perder la batalla por los flancos, a la vez que Samu y Mascarell, la tercera carta, aseguran el portón de entrada. El cuarto naipe sale de la escaramuza de Virgili, tal vez el único capaz de sacar un as de la manga sin que nadie lo advierta. Sergi Darder es más de dados o ruleta. Los ochos y nueves, Kumbulla, Asano y Jan Salas, son cartas que no ligan.

Isidro Diaz de Mera, de Daimiel (Ciudad Real), es uno de los once colegiados de Primera que se dedican exclusivamente al arbitraje.  Datos escalofriantes: 12 partidos, 49 tarjetas amarillas, 9 rojas, 4 penaltis, 7 victorias visitantes, 1 empate y solamente 4 victorias locales. El Betis no lo ha visto desde la primera jornada y en Sevilla (1-2) contra el Athletic. No pisó el tapete de Son Moix en toda la pasada temporada y hasta ahora. Lleva seis años en la categoría sin llegar a la FIFA. Valiente, aunque irregular e impredecible. En el VAR un colega de Segunda, Gálvez Rascón. A su orden, ¡hagan juego!. La ansiedad, el pánico o la euforia vienen tras el ¡no va más!.