El drama contra la tragedia en Montilivi

El Girona no es de los mejores en su campo ni de mucho. Décimo quinto como local, ha perdido los mismos partidos que ha ganado: media docena. Es un anfitrión deficitario,  el tercero que más encaja, solo superado por Levante y Real Sociedad y el cuarto que menos marca, en este caso un poco por encima del Real Oviedo, Getafe y Espanyol. Serían datos significativos de no tener en cuenta la especialidad del Mallorca en resucitar a los peores.

Los de Michel llevan a cabo una temporada muy irregular que les ha colocado en una posición delicada, tres puntos por encima de los bermellones, y la necesidad de ganar compartida con estos últimos. Alex Moreno causa baja por sanción, mientras que Van de Beek, Porto, Abel Ruiz y el portero suplente Juan Carlos, no están listos para reaparecer. Puede doblar en la banda diestra con Arnau y/o Francés, bajar a Witsel al centro de la zaga junto a Vitor Reis para colocar a Blind por la izquierda, no sería la primera vez. Tiene recursos más que suficientes porque Lemar también puede actuar en esta posición y dispone de un centro del campo al que ha incorporó al «céltico» Fran Beltrán en el mercado invernal, además de extremos hábiles como Tsygankov, un fijo, y Bryan Gil, conductores de la talla de Iván Martín y medios más ofensivos del calibre de Joel Roca o Ounahi. Suele reservar al veterano pero no por ello menos peligroso Stuani por si las cosas se ponen feas, aunque de salida tal vez opte por situar a Echeverri como su hombre más adelantado.

Martín Demichelis no arroja la toalla ni entona el mea culpa. No ha mejorado la eficacia defensiva del equipo y algunas de sus decisiones, cambios incluídos, exigirían explicaciones más detalladas que las proporcionadas en su permanente discurso: competitividad y los chicos han entrenado muy bien. Lástima que no lo repitan en los partidos oficiales. Cabe esperar que los trapos sucios o sencillamente los retales se recosan de puertas para adentro. Se ha vuelto a lesionar Kumbulla, ¿por qué no nos sorprende?, pero vuelve a la convovatoria Zito Luvumbo, el as en la manga que Jagoba Arrasate no vió venir.

Arbitrará Francisco José Hernández Maeso, nacido en Bruselas y residente en Badajoz. Poco tarjetero, buen síntoma. Será su décimo séptima designación de la temporada entre las que se cita el Mallorca-Atlético de Madrid del 21 de septiembre pasado (1-1), donde expulsó a Sorloth por un pisotón sobre Raíllo a quien, a su vez, señaló un penalti de VAR o llámese mano. Una semana más tarde le tocó viajar a Montilivi para un Girona- Espanyol (0-0).

Noche de ansiedad y desesperación, una vida más o regreso al punto de partida. Las batallas del drama contra la tragedia no auguran calma ni tranquilidad pero, sea cual sea el balance, garantizan insomnio.