Hoy no, mañana
Deberíamos estar hablando del Granada, sin embargo hoy tampoco se puede marginar la decisión de Vicente Moreno de no seguir en el Mallorca la próxima temporada ni aunque lograra la permanencia. Dejaremos el análisis para el viernes o el lunes, sin ocultar nuestra preocupación por el club, si es que se puede denominar así, o, lo que es lo mismo, por los propietarios que lo administran.
Adquirido el compromiso por el que nos hemos emplazado, pasemos a lo inmediato. El conjunto nazarí se encuentra de los puestos europeos a la misma distancia que el bermellón de conservar la categoría. No depende de si, por lo que puede viajar a Palma en busca de sus remotas opciones o salir con la misma tranquilidad e indiferencia con la que el Levante pisó Son Moix.
Diego Martínez ha demostrado ser un buen entrenador. Algo desequilibrado como visitante, no son desdeñables sus números pues ha puntuado en diez de sus dieciocho desplazamientos, cinco de ellos con victoria y otros tantos empates. Tal vez se observa una evidente desigualdad entre sus goles a favor, la quinta mejor artillería como forastero en contraposición a una defensa vulnerable, ya que la friolera de 14 competidores han encajado menos goles al salir de sus respectivos feudos.
No cabe esperar muchos cambios en el anfitrión. No hay más cera que la que arde, 13 o 14 velas y 10 restos de la que ya ardió en otros candiles. Pero con esto hay que dar el callo a la espera de un grave tropiezo ajeno si es que se aprueba el examen propio.
Solo el Eibar-Valladolid escapa al horario unificado.
Arbitra Estrada Fernández, cuyos datos más importantes figuran en nuestro blog anterior. ¡Que le vaya bien y sin polémica!.
