Incomprensible
No me extraña lo más mínimo que la policía haya denunciado al Atlético Baleares por incumplimiento de las normas sanitarias. Tengo quien me guardará de mentir si les digo que, antes de conocer los hechos, comenté en privado mi incredulidad ante las imágenes que se veían del Estadio Balear. Lo mismo podría decir de las del Municipal de Sa Pobla. ¿Distancia social?, ¿esto qué es?.
Lo que no entiendo es la discrepancia entre las administraciones que, además de no tener ningún sentido, no hace sino confundir a la gente. Me cuesta mucho aceptar que puedan entrar cientos de personas en recintos cerrados, como el Palau de Esports de Son Moix y no lo puedan hacer, más abiertos y con más espacio en el vecino «Visit Mallorca». Pero claro, en una instalación decide la Consellería de Salut o, en algunos pueblos, el propio Ajuntament, mientras que en la otra el veto o la autorización dependen del Ministerio de Sanidad.
La cuestión no radica en considerar a todos moros o cristianos, sino en razonar decisiones tan importantes en los tiempos que corremos. No hay o no debería haber partido de fútbol ni de nada que valga arriesgar un aumento de contagios por coronavirus, sea cual sea la cantidad de infectados. Ya no entro en la sensibilidad de los propietarios o inquilinos de espacios cara al público ya sean abiertos o cubiertos, ni tampoco a la responsabilidad individual de nadie que, visto está, no sirve, ni funciona ni existe.
Además de incoherencia administrativa y federativa, locura colectiva y social. ¡Lo que faltaba!

