Ingenuos, pero no tontos
A ver si nos quitamos la máscara, no la mascarilla, de una repajolera vez. No sé qué significa repajolera ni si la palabreja existe. En mi diccionario no está, así que confío en algún modismo propio de alguna región española que justifique su uso en este blog en sustitución de un calificativo más fuerte. Una cursilada, vale.
Quiero decir que conviene que aquellos a quienes aun nos gusta el fútbol, ignoro por cuánto tiempo más, tengamos muy claro que a la Liga de Fútbol Profesional y la Federación Española, no les interesa una liga en la que no ocupen los primeros lugares los de siempre: Real Madrid, Barça y Atlético primordialmente, con algún polizón tal como el Sevilla, la Real o el Villarreal, para dar sensación de pureza competitiva.
De la misma manera la UEFA quiere en la Champions a un montón de equipos pequeños para hacer bulto, pero no se permite una fase final sin el Manchester City o el United, el Madrid, el Barça, La Juve, el PSG, el Bayern. Y lo mismo es aplicable a la FIFA en el farragoso asunto de las selecciones, puesto que un mundial sin Brasil, Argentina, Italia, Alemania, Francia, España y alguno más, arruinaría la venta de los derechos audiovisuales, principal sustento de organismos y clubs.
A partir de esta realidad incuestionable que cada cual saque sus propias conclusiones. El camino de cualquier empecinado en formar parte de esta especie de «club Bilderberg» del balompié es tan árduo, largo y complicado que, salvo árabe que se precie o millonario al uso, más vale que invierta en rentas a corto o medio plazo. Somos voluntariamente ingenuos, pero no nos hemos caído de un guindo.

