La curiosidad como entretenimiento

Después de once jornadas de liga disputadas llama la atención un dato que no se puede considerar revelador, aunque si interesante. El Mallorca lleva 10 goles a favor y 16 en contra, pesa la media docena del Santiago Bernabéu, pero lo llamativo es que 8 de los tantos anotados los ha logrado en la primera parte, mientras que nada menos que 12 de los encajados los ha recibido en la segunda parte. Si contáramos el anulado al Sevilla el miércoles  serían 13 de 17 y 5 de ellos, 4 válidos, en los últimos minutos, prolongación incluida.

Podría deducirse y uso el tiempo condicional, que el equipo desarrolla un máximo esfuerzo antes del descanso y reduce la marcha después en función del resultado. No solo por una cuestión física sino, probablemente, por una cuestión psicológica. Solo en San Sebastián intentó una ofensiva inofensiva, término inventado por Valdano, al verse en superioridad numérica.

Repasar estos goles promete un ejercicio entretenido. Fue muy fácil condenar a Greif por la derrota ante Osasuna, pero los «pepinos» de Cote e Iñigo Pérez no los para ni Neuer, el del Bayern, y el tercero fue más imputable a la defensa que al portero. Reina, a pesar de sus clamorosos errores ante el Betis y la Real Sociedad, tiene mejor prensa y, sin duda, mayor peso en el vestuario. Sin contar su salida en falso ante un avance de Rafa Mir que no encontró portería porque algún santo desde el cielo sopló hacia un lado.

Tómenlo  a modo de curiosidad, como yo; pero tampoco ignoren la reflexión, que no dogma.