La mano que muñe la vaca

Ahora que la liga se ha detenido para dejar paso a la enésima competición inventada por la UEFA para ganar más dinero y que Pep Sansó, en otro orden de cosas, ya tiene empleo en la Federación Balear de Fútbol de les Illes Balears a cuyo presidente previno para la ocasión, aprovechemos para traer a colación esos asuntillos que interesan a tan poca gente, lo que incluye a la Selección Española salvo que vuelva a ganar un Mundial u otra Eurocopa.

Para que lo entiendan solo los derechos audiovisuales de eso que llaman la Roja y representa a España plagada de jugadores catalanes o del Barça, para vergüenza del prófugo Puigdemont, suponen para la institución privada, pública por delegación como el control de la inmigración, unos ingresos de unos 125 millones de euros. Digamos que, aproximadamente, una cuarta parte del presupuesto que maneja el recién elegido Rafael Louzán. Si le añaden las aportaciones de diversos patrocinadores y lo que reciben por cada partido ganado, comprenderán lo mucho que proporciona la vaca.

Es lo que, entre otras cosas, permite que las territoriales vivan a cuerpo de rey o de visa. Miquel Bestard nombró sucesor, previa bendición de Luis Rubiales, hoy repudiado de mentirijillas, am Sansó quien a su vez, dejó atado y bien atado que la cesión de su silla a Jordi Horrach implicaba colocación inmediata de fallar el enchufe madrileño.

No, el nombramiento de Miguel Angel Nadal como coordinador de la Selección, no tiene nada que ver. Los tiros, de haberlos, van por otro lado. Mal debut el suyo, por cierto, ya que según cuenta Carlos Montes de Oca en Ultima Hora, el tío de Rafa, que antes fue sobrino del futbolista, no va a debutar en Holanda, en los cuartos de final de la ingeniosa competición europea que enfrenta a ambos países. Cobrará lo mismo, se supone.