La penúltima bala

Sólo quedan dos balas en la recámara y si la primera no tumba al adversario es probable que sea inútil amartillar la última.

Han viajado todos menos los lesionados, incluso Raíllo para lo que sea menester; es decir vestuario, banquillo o quien sabe si para un ratito si se viste de corto. Es mejor ir a lo seguro. La quinta tarjeta acumulada de Mascarell también le ha dejado fuera de la expedición a la que se ha incorporado Samu y en la que figuran Orejuela, Olaizola y Calatayud. Son necesarios hasta los del banquillo, por poco que aporten según se ha venido demostrando.

Demichelis se aprendió el guión interpretado desde su llegada: «competir, jugar y no dejar jugar, valentía, los chicos han entrenado muy bien». Lástima que no lo hicieran en Getafe. Igual nadie les ha escrito en la pizarra el lema de rigor: dime cómo entrenas y te diré como juegas. Algo falla. Por parte del entrenador, ninguna autocrítica. Nadie pregunta por qué en dos meses y medio no se han reparado las averías defensivas o si Muriqi todavía no ha digerido la indigestión de homenajes temporalmente inapropiados. Tal vez sea porque no hay respuestas o serían dolorosas.

No creo que el Levante tenga mejor equipo que el Mallorca, ni tan solo mejor plantilla. En cambio si muestra un nivel más alto de intensidad y mayor resistencia física. Puede alinear a cuatro defensas o cinco, según exija el desarrollo del partido. Tiene una baja sensible, la de Carlos Alvarez, si bien el técnico portugués que alienta esperanzas de permanencia, ha confiado en el poderío ofensivo de Iván Romero o Brugué, además de lanzar a Carlos Espí, un peligro en el juego aéreo tanto por su estatura como su espíritu.

Dadas las carcterísticas de ambos contendientes habrá que estar atentos a los vuelos de la pelota en cada una de las áreas.

No dió suerte, sin influir en nada, Angel Alberola Rojas, el árbitro internacional manchego que arbitró en las inquietantes derrotas sufridas en Elche y Vitoria, posteriores a la de Son Moix contra el Girona. El Levante solo se lo ha encontrado en una ocasión y fuera de su estadio (3-0) en el Nou Camp Nou. En el VAR, en previsión de algún error grave, Carlos Del Cerro Grande.