Leones dirigidos por corderos
Cuenta la leyenda que después de la charla técnica previa a un partido, Johan Cruyff le dijo a «Charlie» Rexach: «nosotros ya hemos ganado, ahora a ver qué hacen ellos». Los partidos no los ganan o pierden ni siquiera los entrenadores aunque se pueden equivocar antes o durante la semana e incluso a la hora de hacer la alineación o preparar la contienda, el resultado lo determinan los jugadores, algo que el presidente del Mallorca y sus generales, dos, ignoran. Aceptaremos que sin la menor mala intención, sino por simple y llano desconocimiento.
Una vez más el verdadero director general, además de consejero delegado, Alfonso Díaz, no solamente gobierna el club, sino que se permite valoraciones relativas al vestuario como si supiera de fútbol más que de electrodomésticos, sector industrial del que procede aun sin haber visto televisores redondos. Cuando Jagoba Arrasate apeló a la unión en su breve discurso de presentación en el último «Ciudad de Palma», sabía por qué la reclamaba. Ahora no deja de ser curioso que quién proclama la unidad de la plantilla, siempre robando plano, sea el CEO que la rompió no en una sino en varias ocasiones, la más evidente en la Supercopa de Arabia.
A Andy Kohlberg le apetece más pronunciar discursos delante de las autoridades locales aunque sea para presentar las delicias del restaurante Presuntuoso, ¡vaya con las connotaciones del nombrecito!, que presidir un acto tan significativo como la presentación de la plantilla ante la nueva temporada. Tanto él como su séquito más próximo dejaron la patata caliente en manos del técnico de Berriatua para evitar algún que otro pitido crítico.
La jugada se repite y Alfonso el magnánimo azuza a su pretoriano pelota desde el departamento de comunicación y varios estómagos agradecidos por un plato de lentejas, para que el enfado mayúsculo y justificado de la afición con su mandato por abdicación del dueño y el pésimo mercado de verano, no alcance su sillón ni su figura y recaiga únicamente sobre el cuerpo técnico y los futbolistas que, paradójicamente y como se expresa en el primer párrafo, son los únicos que puede ganar y lograr los resultados que apaciguan hasta los mayores desastres.
mallorcainforma.com avidalonline.blogspot.com facebook twitter linkedin

